Una semana después de la desaparición del periodista David Norberto Cantarino, su esposa, Tany Carrasco, denunció que recibe amenazas desde el teléfono de él y reclamó respuestas urgentes en medio de una búsqueda sin avances.
Carrasco hizo pública la situación a través de redes sociales, donde explicó que los mensajes que recibe no son pistas sobre el paradero de su esposo, sino advertencias. Según detalló, le exigen que elimine las publicaciones sobre la búsqueda a cambio de que Cantarino “aparezca”.
“Estoy recibiendo amenazas diciendo que si borro todo lo que se ha publicado de la búsqueda de David, él va a aparecer”, expresó.

Lejos de acceder a la presión, decidió difundir capturas de los mensajes y el número desde el cual se envían, con el objetivo de visibilizar el caso y sumar ayuda.
La mujer confirmó que ya se radicó la denuncia formal ante las autoridades y que se encuentra en proceso la presentación de un habeas corpuspara agilizar los mecanismos judiciales de búsqueda.
En paralelo, Carrasco pidió colaboración a personas con conocimientos tecnológicos para intentar rastrear el origen de las amenazas. Aseguró que, según le informaron, la señal desde la que se envían los mensajes estaría “codificada” o “bloqueada”.
La utilización del teléfono de Cantarino como canal de intimidación suma un elemento de gravedad a la desaparición, que hasta el momento no tiene explicaciones oficiales.
Cantarino, conocido en redes sociales como “El Judío Zurdo”, publicaba denuncias contra el gobierno de Javier Milei. En ese contexto, su esposa en el video afirma que no descarta que la desaparición esté vinculada a esa actividad de Cantarino.
“Me están amenazando con la vida de mi marido solo por ser activista”, sostuvo. Y agregó: “El gobierno nacional coarta la libertad. Tenemos que romper esta cúpula de impunidad que hay en este momento”.
Una búsqueda que se sostiene en redes
Sin información concreta sobre su paradero, la búsqueda se apoya en la difusión en redes sociales, donde periodistas, militantes y usuarios replican el pedido de aparición.
Carrasco insiste en mantener el caso visible y advirtió que la situación podría repetirse: “Hoy me está tocando a mí. Mañana puede ser cualquier otro argentino”.
