La diputada nacional Mónica Frade se sumó al creciente rechazo que generó el decreto de necesidad y urgencia 941/25, firmado por el presidente Javier Milei en la noche del 31 de diciembre y publicado en el Boletín Oficial en los primeros días del año. La norma introduce una reforma integral del sistema de inteligencia y otorga nuevas atribuciones a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), transformada en órgano central del Sistema de Inteligencia Nacional.
Frade calificó la decisión como un “regalo findeañero” del Gobierno y afirmó que el decreto “debe ser aniquilado por la política y/o la Justicia”. Entre los puntos más polémicos se encuentra la habilitación para que agentes de inteligencia procedan a la aprehensión de personas en determinadas circunstancias, sin orden judicial, durante tareas de inteligencia o ante delitos en flagrancia.

“La ciudadanía no es sospechosa hasta que se demuestre lo contrario. No nos dejaremos ‘aprehender’ por agentes de inteligencia. No sobrevive a ningún test de constitucionalidad”, advirtió la diputada, retomando uno de los aspectos más cuestionados del DNU, que también declara secretas todas las actividades del organismo.
Frade sostuvo además que el modelo promovido por el presidente Javier Milei “busca neutralizar voces disidentes” y que el Gobierno actúa “inseguro de su destino”. En su mensaje, aseguró que la batalla contra el decreto recién comienza: “Lo pelearemos”.
La legisladora se sumó así a un amplio sector político y social que ya alertó sobre los riesgos institucionales del nuevo esquema, que redefine estructuras internas, amplía las competencias del sistema de inteligencia y avanza hacia una centralización sin precedentes.
