En una jornada marcada por la solidaridad y la alegría, los Reyes Magos visitaron la Casa Santo Cura Brochero en Bosques. Esta actividad fue impulsada por el mismo equipo de servidores que organiza la tradicional Cena de Nochebuena en la Catedral de Quilmes, reafirmando su compromiso con los más vulnerables en cada etapa de las fiestas.
Este año, el escenario elegido fue el emblemático predio donde se desarrollan los Campamentos Brocherito, una experiencia que cumple 40 años brindando vacaciones a quienes más lo necesitan.
Campamentos Brocherito: 40 Años de Inclusión
Durante los meses de enero y febrero, la Casa Santo Cura Brochero se transforma en un centro de recreación vital para la región:
-Capacidad: Cada semana, 250 niños y niñas de distintas comunidades participan de la experiencia.
-Destinatarios: Está dirigido a pequeños que no tienen la posibilidad de acceder a vacaciones en otros lugares.
-La Experiencia: Los chicos conviven allí durante toda la semana, disfrutando de la pileta, actividades recreativas y el acompañamiento constante de voluntarios.
-Voluntariado: El equipo está conformado por jóvenes y adultos que se preparan durante todo el año para coordinar los campamentos.





Una Visita Especial para las Comunidades de Varela
En la jornada de ayer, los Reyes Magos compartieron su magia con el primer grupo del año. Se trata de los niños y niñas pertenecientes a las comunidades de las parroquias Santa Rosa y Medalla Milagrosa de Florencio Varela.
Para estos chicos, la llegada de los Reyes no fue solo un momento de regalos, sino el cierre de oro para una semana de juegos y convivencia en un entorno seguro y afectivo.
La labor de este equipo de voluntarios sigue demostrando que la organización comunitaria es clave para generar espacios de felicidad y contención en el sur del conurbano.
