Se cumplen 29 años del crimen de José Luis Cabezas, el reportero gráfico hallado sin vida el 25 de enero de 1997 en la ciudad de Pinamar. El crimen, cometido por sicarios, estuvo vinculado a la exposición pública del empresario Alfredo Yabrán, quien se suicidó en el año 2000 minutos antes de ser detenido. El caso se transformó en un punto de inflexión para el ejercicio del periodismo en la Argentina.
Este domingo, como cada 25 de enero, familiares, amigos y colegas recuerdan a Cabezas con distintos actos en Pinamar y General Madariaga. Las actividades buscan mantener vigente el reclamo de justicia y reafirmar la defensa de la libertad de prensa, a casi tres décadas de un homicidio que conmocionó al país.
Cabezas trabajaba como fotógrafo y periodista investigativo en la revista Noticias. Durante el verano de 1996 realizaba coberturas vinculadas al poder económico en la provincia de Buenos Aires. En ese contexto logró tomar la primera fotografía conocida de Yabrán, un empresario que hasta entonces había evitado la exposición pública.

La imagen fue publicada el 3 de marzo de 1996 en la tapa de la revista. Cabezas fue el autor de la fotografía que rompió el anonimato del empresario y que, con el tiempo, sería señalada como el antecedente directo del crimen.
El asesinato ocurrió meses después, cuando el reportero gráfico se encontraba de vacaciones en Pinamar. Fue encontrado dentro de su automóvil, con varios disparos, y el vehículo había sido incendiado. El hecho provocó una reacción inmediata en la sociedad y derivó en una de las mayores movilizaciones vinculadas a la defensa del periodismo.
Un caso que generó una movilización sin precedentes
El crimen de Cabezas generó marchas, actos y manifestaciones en todo el país. La consigna “No se olviden de Cabezas” se convirtió en una bandera colectiva que atravesó a distintos sectores sociales y políticos. El caso puso en discusión los vínculos entre poder económico, violencia y libertad de expresión.
En el año 2000, Yabrán se suicidó antes de ser arrestado. La investigación judicial avanzó sobre otros responsables y derivó en condenas contra integrantes de la banda conocida como “Los Horneros”, entre ellos José Luis Auge, Héctor Retana, Sergio González y Horacio Braga, señalados como autores materiales del homicidio.
El impacto del asesinato fue recordado en distintas oportunidades por colegas del reportero gráfico. Gabriel Michi, editor de Newsweek Argentina y compañero de Cabezas al momento del hecho, reflexionó sobre la dimensión del caso y su repercusión social. “Lo que ocurrió con José Luis generó un impacto único en la sociedad argentina. Nunca en la historia del mundo ocurrió algo como esto: que una sociedad entera se movilice en defensa de un periodista”, afirmó.
A 29 años del crimen, la figura de José Luis Cabezas sigue siendo un símbolo de la lucha por la libertad de expresión. Su asesinato permanece como una referencia obligada en la historia del periodismo argentino y en el reclamo permanente de justicia frente a cualquier intento de silenciar la labor periodística.
