La Cámara de Diputados bonaerense analiza un proyecto de la diputada del PRO, Rita Sallaberry que propone expresar un beneplácito por la entronización de la imagen de la Virgen de Luján en el Vaticano, uno de los últimos deseos expresos del papa Francisco. La iniciativa solicita al Ejecutivo de Axel Kicillof que impulse las gestiones necesarias para declarar el acontecimiento de interés provincial, por su valor simbólico, religioso y cultural.
El proyecto toma como eje central el emplazamiento permanente de la imagen de la patrona espiritual de la Argentina en un espacio emblemático del Vaticano. La propuesta destaca el gesto como un pedido expreso del fallecido papa Francisco, en línea con la proyección internacional que buscó imprimirle a una de las principales advocaciones marianas del país.
En los fundamentos del proyecto, Sallaberry subraya que la Virgen de Luján es un símbolo de fe y devoción para millones de fieles a nivel nacional e internacional. En ese sentido, la legisladora de la Primera sección remarca que la presencia de la imagen en los jardines vaticanos refuerza el valor espiritual de la advocación y fortalece los lazos históricos entre la Argentina y la Santa Sede.

En tanto, la iniciativa pone en relieve el carácter histórico del hecho, al considerar que la entronización de la imagen en el Vaticano trasciende el plano estrictamente confesional. Según el texto, el emplazamiento adquiere una dimensión cultural y diplomática, ya que proyecta parte del patrimonio espiritual argentino en uno de los centros simbólicos más relevantes de la Iglesia Católica.
En ese sentido, el proyecto busca reconocer a los actores que participaron en la concreción del gesto, en línea con la voluntad del sumo pontífice, entre ellos el actual diputado y exsecretario de Culto y Civilización de la Nación, Nahuel Sotelo, y el embajador argentino ante la Santa Sede, Luis Pablo María Beltramino.
Por caso, la dirigente opositora considera que la Legislatura bonaerense debe destacar el valor de la gestión realizada y acompañar simbólicamente un acontecimiento que califica como de “trascendencia religiosa y cultural”, mediante un reconocimiento institucional a quienes hicieron posible la entronización de la imagen.
Finalmente, la autora del proyecto concluye que la permanencia de la Virgen de Luján en los jardines del Vaticano, junto a otras advocaciones latinoamericanas ya presentes, no solo permitirá que fieles de todo el mundo rindan homenaje a la patrona argentina, sino que apunta a proyectar su figura como un símbolo de fe, unidad y esperanza a escala global.
Vale precisar que la iniciativa de Sallaberry se apoya en el acto realizado el pasado 9 de septiembre en inmediaciones de la sede vaticana, donde se desarrolló la ceremonia de entronización del mosaico de Nuestra Señora de Luján. La actividad reunió a autoridades religiosas y diplomáticas, junto a representantes de la comunidad argentina en Roma, en una jornada de fuerte carga simbólica para el país.
Durante la acción religiosa, el embajador Beltramino definió a la Virgen de Luján como “el corazón espiritual de nuestra Nación” y recordó su importancia histórica desde 1630. El diplomático expresó su deseo de que la patrona argentina proteja al pueblo y acompañe el pontificado de León XIV, al que llamó a inspirar caminos de paz, fraternidad, diálogo y justicia.
El embajador argentino también destacó que el papa Francisco alentó el proyecto desde sus inicios e impulsó la idea de ubicar la imagen de Luján en el sector del Vaticano conocido como Bastione del Maestro para reforzar la presencia simbólica de América Latina en ese espacio.
Por último, la obra entronizada fue realizada por la artista argentina Florencia Dellucchi, quien trabajó en el mosaico entre febrero y abril de este año. La pieza combina técnicas de mosaico tradicional con cerámicas modeladas y pintadas a mano, y se inspiró en una imagen de la Virgen que aportaron los donantes que financiaron la iniciativa.
