En la apertura de las Sesiones Ordinarias del Congreso, el presidente Javier Milei centró su discurso en críticas a empresarios, opositores y al kirchnerismo, al tiempo que anticipó un año de reformas estructurales que, según él, redefinirán la arquitectura institucional de la Argentina.
Críticas a empresarios y oposición
En la apertura de las Sesiones Ordinarias del Congreso, el presidente Javier Milei centró gran parte de su discurso en atacar a empresarios, opositores y bloques del kirchnerismo. Volvió a cuestionar a Paolo Rocca, CEO de Techint, por la licitación de tubos de acero para Vaca Muerta, y a Javier Madanes Quintanilla, quien cerró la fábrica de neumáticos Fate: “¿Les parece normal pagar USD 4.000 la tonelada de tubos de acero cuando vale USD 1.400?”, lanzó.
El mandatario también apuntó contra la oposición y los legisladores kirchneristas, a quienes calificó como “ignorantes”, “manga de asesinos y chorros” y aseguró que le “encanta domarlos”. En distintos pasajes ironizó y utilizó sarcasmo para confrontar a los bloques de izquierda y populistas, denunciando que durante décadas la política favoreció a unos pocos a costa de la mayoría de los argentinos.

Además, criticó el modelo industrialista tradicional: “Desde hace casi un siglo, nos dijeron que solo podríamos crecer con un esquema industrial subsidiado. Tras décadas de protección obtuvimos una industria pequeña, cara y dependiente de subsidios, con salarios en dólares prácticos”, enfatizó, acusando a la clase política y empresarios aliados de sostener privilegios y corrupción.
Agenda de reformas y estructura del Estado
Milei anunció que su gobierno presentará proyectos de reformas estructurales cada mes durante este año: “Cada ministerio ha preparado 10 proyectos que serán tratados por el Congreso. Esto constituirá un año calendario de reformas que rediseñará la arquitectura institucional de la nueva Argentina”, afirmó. Entre los objetivos mencionó la reducción del tamaño del Estado, la defensa de la propiedad privada, y la reforma de la justicia para garantizar mayor eficacia y transparencia.
En seguridad, planteó modificaciones al Código Penal y a la estructura judicial, con penas más duras y la supervisión pública de los jueces. Destacó la necesidad de un sistema educativo más disciplinario y orientado a preparar a los niños para el futuro: “La educación debe darles herramientas, no adoctrinarlos”, remarcó.
Milei sostuvo que estas reformas responden al “nuevo orden mundial” y a la competencia entre grandes naciones: “La era de la cooperación global terminó. Entramos a una etapa donde las naciones libres deben proteger sus cadenas de valor y recursos estratégicos”.
Economía y apertura comercial
El presidente destacó la estabilización fiscal y la reducción de la inflación como base para el resurgimiento económico: “El primer requisito para crecer es garantizar condiciones macroeconómicas estables. Esto nos permitió acumular una mejora de más del 10% en dos años”, dijo, resaltando la política monetaria restrictiva y la baja del déficit fiscal.
Milei también remarcó los pilares del crecimiento a largo plazo: la desregulación económica, la inversión en capital humano y la apertura comercial. En este marco, celebró acuerdos con Estados Unidos y la Unión Europea, y adelantó reformas al Código aduanero y a los tratados internacionales para fortalecer la posición de Argentina en el comercio global.
En materia de inversión, subrayó la eliminación de regulaciones, licencias y aranceles que, según él, frenaban la producción y generaban privilegios: “Hemos realizado más de 14.500 desregulaciones, potenciando industrias, alquileres y mercados productivos”, detalló.
Reformas sociales y laborales
Milei destacó la ampliación de la Asignación Universal por Hijo (AUH), las becas de primera infancia y otros programas de protección social: “Gracias a la reasignación de partidas, la AUH aumentó 492,9% respecto a 2023 y se incorporaron 600.000 niños más”, aseguró. Según el mandatario, estos cambios buscan eliminar la intermediación política en la ayuda social.
En el plano laboral, recordó la sanción de la ley de modernización laboral que reemplaza normas de más de 50 años: “Permitirá que el mercado de trabajo se adapte a la mayor transformación de la historia”, sostuvo, en alusión a la informalidad juvenil y la brecha en la productividad.
Asimismo, prometió reformar el sistema electoral y de financiamiento de partidos para “poner la política al servicio de la sociedad y eliminar la influencia de mafias y del narcotráfico”, garantizando una gestión más transparente y responsable.
Seguridad y justicia
El presidente elogió la gestión de Patricia Bullrich en el Ministerio de Seguridad y destacó la reducción de homicidios y delitos: “Bajamos la tasa de homicidios en un 17% a nivel nacional y los piquetes pasaron de 9.000 por año a cero”, dijo. También enfatizó avances judiciales, como la implementación del sistema acusatorio en el 65% del país y la reforma penal juvenil.
Milei calificó como prioritario proteger la propiedad privada y combatir la anomia, anunciando reformas en el Código Civil y Comercial y la eliminación de cadenas regulatorias que limitaban la inversión y la producción.
Además, reiteró que su gobierno cuenta con fuerza suficiente para enfrentar cualquier intento de golpe político, defendiendo la continuidad de su agenda legislativa frente a la oposición y los antiguos agentes del poder.
Proyecciones internacionales y recursos estratégicos
El presidente resaltó la importancia de las alianzas internacionales y la defensa estratégica del Atlántico Sur: “Fuimos los primeros de la región en plantar banderas y debemos asegurar nuestras cadenas de valor y recursos críticos”, afirmó. Hizo referencia a la energía, la agroindustria, la minería y los recursos renovables como pilares para la inserción de Argentina en la economía global.
En materia económica, reiteró que se busca un desarrollo sostenible y ordenado, libre de prejuicios alimentarios o restricciones que afecten a la producción primaria: “Vamos a construir un marco legal robusto para el desarrollo de todos los sectores, desde minerales hasta hidrocarburos y economías regionales”, detalló.
Milei cerró su discurso asegurando que su gestión inauguró la prosperidad: “Estamos saliendo del pozo, sin expropiaciones ni default, respetando derechos de propiedad y devolviendo la libertad a los argentinos”, concluyó.
En medio de sus vituperios hacia el sector opositor, el Presidente llegó a subrayar que “los audios son truchos” y que “no tienen los crudos”, presumiblemente refiriéndose a los audios de Diego Spagnuolo por las coimas en la ahora disuelta Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
“Sigan con las operetas que la gente sabe, sabe que son unos mentirosos, sabe que los audios son falsos, el sabe que el que declaró ya dijo que eran mentiras, sigan mintiéndole a la gente con situaciones que no tienen además los crudos, manga de ladrones, delincuentes, manga de chorros, por eso tienen a su líder presa… va a seguir presa por la causa cuadernos, por el Memorándum de Irán, por la causa vialidad, porque fueron los más chorros de la historia”, expresó el mandatario, totalmente sacado.
Fue luego de decirles: “¡A ver, ignorantes, la Justicia social es un robo, implica un trato desigual ante la ley y además es precedido por un robo, delincuentes!”.
El cruce, muy violento por cierto, mostró a un presidente fuera de sí, fundamentalmente cuando el fondo de la discusión era el 3 % de comisión que presumiblemente estaba destinado a la secretaria general de la Presidencia, hermana y sostén espiritual del Presidente, Karina Milei.
