El músico enfrenta un juicio oral por el homicidio ocurrido en Villa Lugano en 2018. El debate se inició ayer después de que el tribunal rechazara un pedido de la defensa para postergar las audiencias. Está previsto que declaren unos 70 testigos.
Después de años de demoras y suspensiones vinculadas a su estado de salud mental, Cristian “Pity” Álvarez comenzó a ser juzgado por el crimen de Cristian Díaz, ocurrido en el complejo habitacional Samoré, en Villa Lugano. El debate está a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 de la Ciudad de Buenos Aires.

El proceso se puso en marcha luego de que la Justicia rechazara un planteo presentado por la defensa del exlíder de Viejas Locas e Intoxicados, que buscaba suspender las audiencias previstas para agosto y septiembre. Los jueces consideraron que no existían impedimentos para avanzar con el juicio y ratificaron que Álvarez se encuentra en condiciones de afrontar el proceso.
La defensa había argumentado que todavía quedaban recursos pendientes de resolución y que, de acuerdo con el artículo 353 del Código Procesal Penal de la Nación, esas cuestiones impedían continuar con el debate. Sin embargo, la Fiscalía se opuso al pedido y sostuvo que el juicio oral es precisamente la instancia en la que deben resolverse las controversias pendientes y en la que las partes pueden ejercer plenamente sus derechos.
El fiscal Sandro Abraldes, titular de la Fiscalía General N° 27, también cuestionó el argumento de que la participación del músico en las audiencias pudiera representar un riesgo para su situación. En ese sentido, destacó sus recientes apariciones públicas en recitales, entrevistas y redes sociales como parte de los elementos considerados para evaluar su situación actual.
Los hechos
El expediente reconstruye el enfrentamiento entre Álvarez y Díaz ocurrido durante la madrugada de julio de 2018 en el complejo Samoré, en Villa Lugano. De acuerdo con la acusación, ambos mantuvieron una discusión que terminó con un ataque a tiros.
La investigación sostiene que el músico sacó una pistola calibre 6,35 de entre sus prendas y le disparó a Díaz en la cabeza. Una vez que la víctima cayó al suelo, habría efectuado otros tres disparos sobre la misma zona antes de escapar del lugar.
Las heridas provocaron lesiones craneales de extrema gravedad y una hemorragia interna que terminó provocando la muerte de Díaz.
La causa había llegado a la instancia de juicio oral en noviembre de 2018. Sin embargo, el proceso quedó paralizado posteriormente a raíz de distintos informes del Cuerpo Médico Forense sobre la salud mental de Álvarez. Las evaluaciones realizadas en 2021 y nuevamente en marzo de 2023 derivaron en nuevas demoras.
