En un fallo dictado ayer el Tribunal Oral N° 1 de Quilmes condenó a 10 años y 6 meses de prisión a Ariel AG, un hombre de 64 años acusado de grooming, corrupción de menores y suministro de material pornográfico en perjuicio de su propia sobrina menor de edad.
AAG oriundo de la provincia del Chaco y con domicilio en Berazategui, había llegado a la instancia de juicio oral en condición de libertad. Sin embargo, tras la lectura del veredicto, el tribunal ordenó su inmediata detención.

De acuerdo con la acusación vertida durante el debate oral, el condenado aprovechaba la rutina diaria de trasladar a su sobrina en su auto particular desde la vivienda en Berazategui hacia el establecimiento educativo al que concurría la niña.
En el marco de esos trayectos, AAG ejercía intimidaciones y amenazas constantes para obligar a la víctima a tomarse fotografías de sus partes íntimas y remitírselas a través de la aplicación WhatsApp. Asimismo, la fiscalía probó que el hombre le enviaba material pornográfico y fotos de sus propias partes íntimas por el mismo medio.
Las pericias informáticas y de telecomunicaciones realizadas sobre los dispositivos móviles resultaron fundamentales para reconstruir el patrón de acoso e intimidación. Para la fiscal de Juicio, María de los Ángeles Attarian Mena —quien en sus alegatos había solicitado una pena de 12 años de cárcel—, estas conductas alteraron gravemente el normal desarrollo psicosexual de la víctima.
Durante la última jornada del debate, al hacer uso del derecho a pronunciar sus últimas palabras antes de la deliberación de los jueces, Gómez manifestó estar arrepentido: “No sabía lo que me pasaba en ese momento”, expresó ante el tribunal al pedir disculpas por sus actos.
Finalmente, los magistrados del TOC N° 1 consideraron acreditados los delitos imputados y fijaron la pena en 10 años y 6 meses de prisión efectiva, disponiendo que el acusado sea trasladado de inmediato a una unidad penitenciaria.