El Senado de la provincia de Buenos Aires avanzó ayer con un paso clave para la sanción definitiva de la denominada Ley Ema. El proyecto, presentado por Mayra Mendoza, fue aprobado por unanimidad en la Cámara de Diputados en la sesión del 27 de agosto pasado y refrendado por las comisiones de Legislación General y de Educación, Cultura, Ciencia y Técnica de la Cámara alta, con las manos de todos los bloques.
La reunión conjunta de ambos cuerpos legislativos contó con la participación de Laura Sánchez, mamá de Ema Bondaruk, la adolescente que se quitó la vida en 2024 tras la difusión de imágenes íntimas en el ámbito escolar. El proyecto establece los lineamientos para la prevención, detección y abordaje integral de la violencia digital en todos los niveles del sistema educativo provincial.
“Venimos trabajando en torno a la violencia digital de género agosto del 2024 con la premisa de que la partida de Ema no sea en vano”, sostuvo Sánchez al momento de hacer uso de la palabra. Y agregó: “Si nosotros como familia, si la escuela, si Ema hubiera tenido las herramientas, si Ema hubiera sabido que era víctima de una violencia y no culpable definitivamente la historia de Ema hoy sería otra”.
Por otra parte, la mamá de Ema explicó que “cuando iniciaba la pandemia, que empezábamos con la hiperconectividad, y luego les dimos un teléfono, nadie nos dijo qué podía pasar con ese teléfono. Nosotros los adultos tampoco sabíamos qué podía pasar con ese teléfono. Por eso, hoy es urgente construir herramientas”.
El proyecto, que será convertido en Ley en la sesión del próximo martes, está anclado en tres grandes ejes: Elaborar y promover políticas públicas activas y específicas de prevención de la violencia digital en ámbitos educativos; proporcionar lineamientos y herramientas a directivos, cuerpo docente, estudiantes de formación docente del nivel superior y comunidad educativa para el abordaje integral y prevención de casos de violencia digital; y promover y proteger los derechos de niñas, niños y adolescentes en espacios digitales, favoreciendo particularmente el respeto y la garantía de la intimidad y la protección de datos personales.
Antes de cerrar su disertación, la impulsora de la Ley destacó que “es una problemática que no distingue el color político, no distingue el color religioso, estrato social. A los chicos y a las chicas, como diría el hijo de 15 años, se los está llevando puestos”, remarcó.