Nicolás Schiavo, el juez cuyo juzgado fue “copado” por una banda armada que exigía la liberación de un grupo de presuntos narcos, aseguró que el episodio tiene que ver con “una cuestión institucional de la provincia ” de la que no dio más precisiones, al tiempo que recibió la solidaridad de sus pares.
Schiavo tiene a su cargo el juzgado de Garantías 20 de San Martín, ubicado en calle Pueyrredón y Cerrito, que fue asaltado por un grupo de unos 20 hombres que, portando armas blancas, exigió la liberación de miembros de una banda narco que opera en la zona y habían sido arrestados días atrás.

“No vinieron por mí, es un tema institucional de la Provincia ”, dijo Schiavo en declaraciones a la prensa luego de conocidos los hechos. El magistrado agregó que lo ocurrido en las últimas horas “ pasa todos los días ” y que, aunque sumen más policías o seguridad, “eso no implica que estén desguarnecidos los fiscales, juzgados y jueces”.
Para Schiavo el ataque “no es personal”, si no que está asociado a un “un problema institucional que atañe a todo el poder judicial de la provincia de Buenos Aires”.
El juez evitó especular sobre los motivos detrás de la agresión. Dijo en cambio que esas definiciones deben surgir de las autoridades encargadas de la investigación.
Consultado sobre la incidencia del avance del narcotráfico como elemento de presión y violencia dentro de la provincia de Buenos Aires, el juez reconoció la gravedad de numerosos casos que tramita la justicia penal, aunque matizó que no le corresponde emitir juicios al respecto. Sin embargo, admitió que “el narcotráfico está avanzando, es algo que es evidente, y claramente hay determinadas situaciones que son más graves que otras ”.
