Un nuevo proyecto legislativo comenzó a instalarse en la agenda pública bajo el nombre de “Ley Cazzu”, y lo hace con una cifra alarmante: en Argentina, el 56% de las madres que crían solas no recibe cuota alimentaria del padre, porcentaje que asciende al 68% si se consideran los pagos irregulares.
La iniciativa, impulsada en el Congreso, busca dar respuesta a una problemática estructural que afecta a millones de familias. El proyecto propone suspender de manera provisoria la responsabilidad parental en casos de incumplimiento, ya sea por falta de pago de la cuota alimentaria o por ausencia en la vida del hijo durante períodos prolongados.

El objetivo central es evitar que progenitores que no cumplen con sus obligaciones económicas ni afectivas continúen teniendo poder de decisión sobre cuestiones clave, como viajes, tratamientos de salud o trámites educativos. En ese sentido, la ley apunta a agilizar resoluciones judiciales y garantizar el bienestar de niños, niñas y adolescentes. 
El proyecto toma su nombre del caso de la artista argentina Cazzu, quien visibilizó públicamente las dificultades legales que enfrentan muchas madres al momento de tomar decisiones sobre sus hijos sin el consentimiento del otro progenitor.
En un país donde más del 80% de los hogares monoparentales están encabezados por mujeres, la discusión abre un debate de fondo sobre corresponsabilidad, derechos y desigualdad en las tareas de cuidado.
La “Ley Cazzu” ya genera repercusiones y promete instalar un tema sensible: qué pasa cuando la ley reconoce derechos a quienes no cumplen sus obligaciones.
