La abogada de familia, Mariana Gallego, consideró que la violencia “no responde a género“, en torno al caso de Ángel López, el niño de 4 años que murió en Comodoro Rivadavia. Su muerte es investigada por la Justicia.
Durante una entrevista con La Voz En Vivo, la especialista en derecho de familia Mariana Gallego analizó las fallas sistémicas que dejan a los niños atrapados en los conflictos de sus padres.
La abogada advirtió que la actual legislación resulta insuficiente si los distintos organismos estatales no actúan a tiempo ante las primeras señales de alarma.

Gallego remarcó que los menores sufren un grave maltrato emocional cuando son forzados a elegir entre sus progenitores o presionados para mentir por miedo al abandono.
“La obstrucción vincular, los niños manipulados y el conflicto de lealtades se da en el 67% de los casos, según estadísticas en la Justicia de familia de Capital Federal”, precisó.
La profesional enfatizó que la escucha de los menores debe estar a cargo de especialistas calificados, con perspectiva infanto-juvenil y sin sesgos de género ni políticos.
Además, cuestionó el accionar de algunos psicólogos en tribunales que carecen de la mirada “psicojurídica” necesaria. Como ejemplo, mencionó los cuestionamientos a la psicóloga interviniente en el caso de Ángel y otros antecedentes de profesionales condenadas por falsear informes.
Más allá de esta tragedia puntual, la letrada alertó sobre el colapso de las oficinas de violencia doméstica debido al ingreso de denuncias puramente instrumentales.
“¿Las denuncias que ingresan son 100% válidas o son un instrumento para lograr otras cosas como mejorar la cuota o una atribución de vivienda?”, planteó la experta en su análisis.
La abogada subrayó que esta problemática no responde a una cuestión de género, ya que el sistema afecta tanto a hombres como a mujeres impedidos de mantener contacto con sus hijos.
