La Justicia ordenó a la diputada nacional Lilia Lemoine abstenerse de realizar nuevas declaraciones públicas sobre Ian Moche, el niño platense con trastorno del espectro autista (TEA) que se convirtió en una de las voces más visibles en defensa de los derechos de las personas con discapacidad. Es decir, un fallo judicial debe indicar a una legisladora nacional que deje de atacar a una criatura, a un menor de edad.
La medida fue dispuesta en el marco de la causa que investiga las expresiones de la legisladora, luego de que la fiscalía entendiera que sus manifestaciones podían implicar nuevas afectaciones mientras continúa el proceso judicial.
La resolución fue adoptada por la Justicia Penal, Contravencional y de Faltas de la Ciudad de Buenos Aires a pedido del fiscal Hernán Biglino. Según trascendió, se trata de un exhorto para que la dirigente de La Libertad Avanza se abstenga de volver a referirse públicamente a Ian Moche hasta tanto avance la investigación. La decisión no constituye una condena ni implica una restricción definitiva de la libertad de expresión, sino una medida preventiva vinculada al desarrollo de la causa.

El expediente también tuvo otra novedad en las últimas horas: la declaración indagatoria que debía prestar la diputada cosplayer fue suspendida luego de que su defensa presentara distintos planteos procesales, que todavía continúan siendo analizados por la Justicia.
Una historia de no creer
La historia que desembocó en esta resolución comenzó varios meses atrás. Ian Moche, vecino de La Plata, ganó notoriedad pública por su trabajo de concientización sobre el autismo y por sus intervenciones en el debate sobre las políticas destinadas a las personas con discapacidad, especialmente en medio de la discusión por los recortes impulsados por el Gobierno nacional.
En ese contexto, Lemoine realizó una serie de declaraciones televisivas y publicaciones en redes sociales que generaron una fuerte polémica. La diputada cuestionó la exposición pública del niño y apuntó contra su madre, Marlene Spesso, a quien acusó de utilizar la imagen de su hijo con fines políticos. Incluso llegó a afirmar que la mujer “lo hacía actuar de autista”, una frase que provocó el inmediato rechazo de organizaciones vinculadas a la discapacidad, referentes políticos y usuarios de redes sociales.
Las repercusiones no tardaron en trasladarse al ámbito judicial. La diputada nacional Marcela Pagano presentó una denuncia y la causa quedó radicada en la Justicia porteña. Ian Moche y su madre se presentaron como denunciantes con el patrocinio del constitucionalista Andrés Gil Domínguez, mientras la fiscalía comenzó a reunir pruebas para determinar si las expresiones de Lemoine encuadran en figuras previstas por el Código Contravencional de la Ciudad de Buenos Aires.
Desde entonces, el expediente avanzó con distintas medidas. La defensa de la legisladora cuestionó la validez del proceso y logró postergar la audiencia en la que debía prestar declaración. Sin embargo, la investigación siguió su curso y, en las últimas horas, el Ministerio Público consideró necesario solicitar una medida adicional para evitar que se reproduzcan nuevos episodios similares mientras la causa permanece abierta.
La decisión judicial vuelve a poner en el centro de la escena un caso que trascendió el ámbito político y abrió un debate sobre los límites del discurso público cuando involucra a menores de edad y personas con discapacidad. También reavivó el respaldo de organizaciones que acompañan a Ian Moche desde el inicio de la controversia y que vienen reclamando una mayor protección frente a expresiones consideradas discriminatorias.
Con la nueva resolución, el expediente suma un nuevo capítulo, aunque todavía resta que la Justicia resuelva los planteos pendientes de la defensa y continúe con la producción de pruebas antes de definir la situación procesal de la diputada libertaria. Mientras tanto, el exhorto busca evitar que el conflicto vuelva a escalar en el plano público mientras el caso sigue su curso en los tribunales.
