La investigación por una serie de robos de gran magnitud en la zona de Hudson —tramitada ante la Fiscalía N° 7 de Quilmes— sumó una denuncia penal por presunto falso testimonio contra Daira Camila Larrosa, de 29 años. La banda investigada se caracterizaba por un sofisticado despliegue logístico que incluía violencia y el empleo de drones para vigilar y marcar viviendas de forma previa.
La acusación contra Larrosa surge a partir de marcadas contradicciones en sus declaraciones judiciales:
- Contradicción sobre el contacto: Durante un allanamiento en su domicilio el 14 de abril de 2026, Larrosa afirmó no tener contacto con uno de los imputados prófugos desde febrero. Sin embargo, tras la incorporación de videos de seguridad que la desmintieron, debió admitir el 28 de julio que se había encontrado con él los días 11 o 12 de abril y que habló por teléfono el mismo día del procedimiento.
- Uso de información confidencial: Larrosa mantenía una relación de amistad con la pareja de uno de los damnificados, vínculo que habría utilizado para recabar datos sobre rutinas y movimientos del entorno.
- Presencia en el Polo Maderero: Cámaras de seguridad registraron a Larrosa acudiendo en auto junto al sospechoso al Polo Maderero de Hudson días antes de los robos. Durante la visita, el imputado permaneció dentro del vehículo, maniobra que se investiga como una tarea de marcación o inteligencia previa.

Recurso ante la Fiscalía General
A pesar de que tanto los abogados de las víctimas como el Juez de la causa consideraron que los elementos reunidos justificaban una investigación penal por falso testimonio, la denuncia fue archivada inicialmente por el fiscal interviniente.
Ante esta decisión, la querella interpuso un recurso de revisión ante el Fiscal General departamental con el objetivo de solicitar que se revoque el archivo y se ordene la prosecución de las actuaciones judiciales contra la imputada.
