A través de un comunicado conjunto de sus departamentos sociales, la Diócesis de Quilmes expresó su enérgico repudio por el ataque sufrido por el abogado José Luis Calegari, referente del Centro de Participación Popular Monseñor Enrique Angelelli, ocurrido el pasado viernes 27 de febrero en Florencio Varela.
El letrado fue víctima de un hecho de violencia en el barrio Villa Argentina mientras se encontraba denunciando maniobras de loteo irregular en la zona, una problemática creciente en los cordones periféricos del Conurbano Sur.

El documento, firmado por la Pastoral Social, el departamento de Justicia y Paz y la Vicaría de la Solidaridad, pone el foco en la vulnerabilidad de los vecinos ante la falta de respuestas estatales:
- Denuncia de “Oscuros Intereses”: El Obispado advierte que, ante la ausencia de políticas de Estado que garanticen el hábitat, los vecinos quedan a merced de grupos que lucran con la necesidad de vivienda.
- Crisis Habitacional: Reconocen que la crisis económica limita la capacidad de respuesta del Estado, pero insisten en que el acceso a la tierra es una “necesidad elemental”.
- Llamado al Diálogo: Instan a superar las diferencias ideológicas para generar políticas de Estado que protejan a los más desfavorecidos y eviten la “indefensión” de los barrios.
Un compromiso con la Paz y la Justicia
La Iglesia local, bajo la conducción del Obispo Carlos Tissera, reafirmó su rol de mediadora y su compromiso de “caminar junto al pueblo” en sus luchas cotidianas. “Ponemos a disposición nuestro compromiso con la paz y la justicia para aportar estos espacios de diálogo y encuentro”, concluye el texto oficial.
