Así lo reveló el Observatorio de las Violencias de Género “Ahora que sí nos ven”, que da cuenta que entre el 1 de enero y el 27 de febrero se cometió un femicidio cada 34 horas, además de un intento de femicidio cada 21 horas (en total, 72 intentos de femicidio en solo dos meses).
El Observatorio registró 35 femicidios directos, 5 femicidios vinculados, 2 instigaciones al suicidio y 1 travesticidio/transfemicidio.
El rango de edad que registró mayor cantidad de víctimas (19) es el de 21 a 40 años, seguido por 41 a 60 años (12). Además, el 19% de las víctimas había realizado al menos una denuncia previa, y el 12% tenía al menos una medida judicial.
El 34% de los femicidios se cometió con arma blanca, el 23,3% con arma de fuego, y el 18,6% por asfixia. El 44,2% ocurrió en la vivienda de la víctima, el 23,3% en la vivienda compartida, misma cifra se cometió en la vía pública, y el 2,3 en la vivienda del agresor.

Al dar a conocer estos datos, desde el Observatorio manifestaron: “Mientras el Estado nacional desmantela políticas públicas, nuestras vidas siguen expuestas a la violencia machista. La “Ley de Reforma Laboral” y otras medidas regresivas afectan a mujeres y LGBTI+, debilitando la autonomía económica, condición clave para salir de la violencia. En Santiago del Estero, en 12 días, fueron asesinadas Ramona Medina, Thania Santillán y María Chazarreta. En Entre Ríos, Vanesa López fue asesinada luego de que no le tomaran la denuncia cuando intentó hacerla. La desidia institucional también mata. Muchos de estos femicidios podrían haberse evitado: en casi 2 de cada 10 casos las víctimas habían denunciado previamente. Exigimos responsabilidad estatal y el fin de la espectacularización mediática que revictimiza”.
“Los femicidios son la expresión más extrema de violencias estructurales que el actual rumbo político no hace más que profundizar. Este 8 de marzo volvemos a PARAR. Por nuestras vidas, nuestra dignidad y nuestra libertad”, señalaron desde “Ahora que sí nos ven”.
