En el marco del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia y al cumplirse 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, la Vicaría de Solidaridad de la Diócesis de Quilmes difundió un mensaje en el que recupera la figura y el pensamiento de su primer obispo, el Siervo de Dios Jorge Novak.
El texto, elaborado por los departamentos de Pastoral Social y Justicia y Paz, retoma la clase magistral que Novak brindó el 26 de marzo de 1985 en la Universidad de Lomas de Zamora, en la que reflexionó sobre su experiencia durante la última dictadura cívico-militar y su compromiso con la defensa de los derechos humanos.
“El 19 de septiembre de 1976 fui ordenado obispo en la recién creada diócesis de Quilmes… Me encontraría con un mundo insospechado de familias afectadas por atroces dolores… Cada grupo familiar que trasponía los umbrales de mi oficina me comunicaba su carga de dolor y angustia…”, expresó Novak al recordar los primeros meses de su misión pastoral en pleno terrorismo de Estado.

En ese contexto, el entonces obispo subrayó la necesidad de asumir un compromiso activo frente a las violaciones a los derechos humanos: “Comprendí que la historia tiene una superficie engañosa y una profundidad lacerante… Vi claro que sin actitudes sinceras con la situación argentina (…) me haría connivente y cómplice del mal en sus múltiples expresiones… asumir… la defensa y promoción de la dignidad de la persona y de la familia, reclamando la plena vigencia de los derechos humanos inalienables”.
El mensaje también recupera su mirada sobre el escenario internacional y regional, atravesado por conflictos, desigualdades y la influencia de intereses económicos: “La codicia de los grupos poderosos… continuó cebándose impunemente… El panorama se obnubiló con un armamentismo más genocida que la misma guerra…”, advirtió.
En relación a América Latina, Novak señaló: “Nuestra América Latina no quedó al margen de esta realidad mundial… Hubo necesidad de instrumentos internos de colaboración y se los consiguió… se verificó una secuela de golpes de Estado… La ideología de la Seguridad Nacional supo engañar a los incautos…”.
Sobre la situación argentina, fue contundente al describir el impacto del modelo impuesto por la dictadura: “A la causa de la verdad y la justicia conculcada por el sistema siniestro de la desaparición de personas se fue sumando… la causa del trabajo, de la vivienda, de la salud, de la escolaridad, de la jubilación, de la paz”.
