El sociólogo Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social Argentina, sostuvo que la reciente reducción de los índices de pobreza presenta un componente “de ficción metodológica” y advirtió que la situación socioeconómica de los hogares no refleja una mejora sustancial. Según explicó, existen distorsiones en la medición que generan una brecha entre las estadísticas y la capacidad real de consumo.
Salvia señaló que, si bien la pobreza “bajó efectivamente”, esa caída debe interpretarse con cautela. “Hay cierta ficción en los datos o cierta levedad. Es muy difícil decir un sí rotundo”, afirmó, al tiempo que aclaró que no se trata de una intervención política sobre el Instituto Nacional de Estadística y Censos, sino de limitaciones metodológicas. “Hay un problema de medición y de realismo de esas mediciones”, indicó por Splendid AM 990.

El especialista remarcó que la percepción social no coincide con los números. “La gente no está sintiendo en el bolsillo que tiene más capacidad de consumo que hace un año. Por el contrario, se te bajan los consumos de lácteos, de yerba, cae el consumo general”, describió. En ese sentido, sostuvo que el gasto en servicios básicos absorbe una mayor proporción del ingreso. “La luz, el agua, el gas, el transporte y la comunicación ocupan una parte importante del gasto, y el componente disponible para otros consumos baja significativamente”, explicó.
Según el sociólogo, la clase media baja es la más afectada. “Está achicando sus gastos corrientes y teniendo que pagar más tarifas, lo cual baja el consumo de productos básicos”, explicó. Además, alertó por la reducción de la inversión en capital humano. “La gente no mejora su casa, reduce gastos en salud y educación y se siente más ajustada”, describió.
