Sobre niveles de morosidad que ya eran muy altos a mediados del año pasado, el registro de deudores alimentarios en la Provincial se incrementó en más de un 100 por ciento en los últimos doce meses.
Ahora los especialistas señalaron que al agilizarse mecanismos de inclusión en el listado, el cambio normativo dejó al descubierto un brusco incremento del listado, en una situación que afecta de manera directa la dinámica de un número de hogares cada vez mayor.
Las cifras no dejan dudas. En 2021, el Registro contabilizaba 1.020 deudores. Cuatro años después, en 2025, ese número escaló a 3.659, y en la actualidad el total de personas incluidas en él asciende a 8.510, según datos difundidos por el ministerio provincial de Mujeres y Diversidad.

Se indicó que detrás de este salto hay un cambio clave, ya que ahora es posible inscribir a quienes incumplen desde la primera cuota provisoria, sin necesidad de esperar reiteraciones.
Fuentes oficiales vincularon este escenario con la distribución desigual de las tareas de cuidado. La mayoría de niñas y niños vive con sus madres, quienes suelen asumir en soledad la responsabilidad cotidiana, una carga que impacta en sus trayectorias laborales y educativas, limitando oportunidades y profundizando brechas de género.
No es necesario aludir a las enormes dificultades que atraviesan las madres para poder consolidar la situación ante un registro, ya que tienen que iniciar un juicio, pagar a un abogado, afrontar todo un proceso, lograr una sentencia a favor y después de eso pedirle a la jueza que la ejecución del fallo no se vea desvirtuada mediante pagos parciales, que después sirven para que el deudor demuestre “voluntad de pago”, a pesar de que las cuotas aportadas suelen ser irrisorias.
