Una investigación por trata de personas derivó en un hallazgo escalofriante en la Clínica Santa María de Villa Ballester. La Policía encontró ocho fetos humanos dentro de bolsas de residuos, dos de ellos con signos de desmembramiento. El operativo fue ordenado por la Justicia federal tras constatar que el director del establecimiento había mentido a las autoridades sobre la presencia de una menor de 12 años que cursaba un embarazo de ocho meses.
El caso se originó en Santiago del Estero, donde la Justicia local inició una investigación por abuso sexual con acceso carnal contra la menor. La nena había contactado a una ONG que la trasladó a Buenos Aires y la internó en la Clínica Santa María, ubicada en Enrique Marengo 3908. Viajó junto a su madre, una mujer en situación de extrema vulnerabilidad que no sabe leer ni escribir.

A través de un exhorto interprovincial, la Dirección de Investigaciones de Trata de Personas -Superintendencia de Delitos Complejos- de la Policía Bonaerense intervino el viernes 24 de abril para dar con el paradero de la menor.
Al llegar a la clínica, el personal policial preguntó por la menor y su madre, pero el director negó que estuvieran internadas allí. Tras las insistencias y verificaciones de rigor, se constató que ambas se encontraban efectivamente en el lugar.
Un dato encendió todas las alarmas: la madre de la víctima declaró que desconocía el paradero y el estado de vida del bebé. Eso reforzó la hipótesis de una posible red de trata de personas o sustracción de menores.
