Una nueva jornada de “Bordados por la Memoria” se realizó ayer en la sede del Pozo de Quilmes en el marco de las actividades por los 50 años del Golpe Cívico Militar que se recuerda este año en nuestro país. Ayer muchos vecinos se sumaron a la propuesta de bordar el nombre de un desaparecido y conocer su historia en la sede de Allison Bell.
La actividad se propuso en este año como una tarea pedagógica. Que cada participante se sumerja en la biografía de la desaparecida y el desaparecido, para saber más que su nombre, para conocer a la persona, qué hizo durante su militancia si fue un activista o durante su vida en general.




El bordado colectivo es concebido por sus promotores como un acto simbólico para mantener viva la memoria histórica y reforzar el compromiso social con las generaciones presentes y futuras.
“El momento de bordar tiene otro tiempo, un tiempo lento, no podés correr, sino que cada puntada es casi un ensimismamiento: pensás, recordás, traes imágenes. Muchas de las bordadoras que no son familiares, buscaron las biografías de ese compañero o compañera, se lo imaginaron y hasta podían imaginar diálogos. Eso da identidad y visibilidad. Hay mucha emoción en cada una de las telas con los nombres bordados”.”; explicaron en la víspera.
