En el marco del 50º aniversario del último golpe cívico-militar en Argentina, el Instituto Superior de Formación Docente (ISFD) N.º 104 de Quilmes llevará adelante un acto de profunda relevancia histórica y reparatoria: la restitución de legajos de estudiantes que fueron víctimas de la desaparición forzada durante la dictadura.
La iniciativa forma parte de una semana de actividades pedagógicas y culturales bajo las banderas de Memoria, Verdad y Justicia, reafirmando el compromiso de las instituciones educativas con la reconstrucción de la historia local.
Un acto de reparación histórica
El evento central de la jornada tendrá lugar el lunes 25 de marzo a las 18:30 horas. Durante el acto, las autoridades del Instituto entregarán a las familias los legajos de aquellos estudiantes que vieron truncadas sus trayectorias académicas y sus vidas por el terrorismo de Estado.

Este proceso de restitución busca dejar constancia en los registros oficiales de la verdadera razón por la cual esos estudiantes dejaron de asistir a clase, eliminando términos administrativos burocráticos y reemplazándolos por la verdad histórica de su desaparición.
Semana de Memoria en conjunto con la UNQ
El ISFD 104 no estará solo en esta conmemoración. Del 25 al 27 de marzo, el instituto abrirá sus puertas para una serie de actividades organizadas en conjunto con la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ).
La agenda incluirá:
- Paneles de debate: Con la participación de académicos, referentes de derechos humanos y sobrevivientes.
- Talleres pedagógicos: Destinados a futuros docentes para abordar la enseñanza de la historia reciente en las aulas.
- Clases públicas: Espacios de reflexión abierta en la vía pública para integrar a toda la comunidad de Quilmes.
Mantener viva la memoria
Desde la conducción del ISFD 104 destacaron que estas jornadas buscan “seguir reflexionando y manteniendo viva la memoria” en un aniversario tan significativo como el de los 50 años del golpe. La integración con la UNQ refuerza el polo educativo de Quilmes como un espacio de resistencia cultural y formación crítica.
La comunidad educativa invita a vecinos, estudiantes y organizaciones sociales a participar de estos encuentros que transforman el dolor en acción pedagógica y compromiso democrático.
