La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) conmemoró ayer el primer aniversario del fallecimiento del papa Francisco con una misa en Ciudad Papa Francisco, ubicada en San Justo, partido bonaerense de La Matanza. La celebración estuvo marcada por un mensaje en favor de la integración social y una advertencia sobre el avance del narcotráfico en los barrios más postergados.
La Eucaristía fue presidida por la Comisión Ejecutiva del Episcopado y contó con la participación de monseñor Marcelo Colombo (Mendoza), monseñor Raúl Pizarro (auxiliar de San Isidro), monseñor Eduardo García (San Justo) y monseñor Jorge Torres Carbonell (Gregorio de Laferrere), junto con sacerdotes de villas y barrios populares y numerosas comunidades de la región. También estuvieron los obispos Carlos Tissera (Quilmes) y Jorge Lugones (Lomas de Zamora).

Al inicio de la misa, monseñor García explicó el sentido de elegir ese lugar de las periferias para la celebración.
“Como dijo el papa Francisco, desde las periferias se ven mejor las cosas. Lo hacemos en este lugar como símbolo de tantos otros que sufren la ausencia del Estado y el avance del narcotráfico”, expresó.
Asimismo, señaló que la Iglesia no renuncia a trabajar por una vida más digna para las familias de esos sectores. “No queremos que nuestros pibes crezcan en la narcoesperanza. Queremos que nuestros barrios se pongan de pie”, afirmó.
