La provincia de Buenos Aires enfrenta un punto de inflexión demográfico sin precedentes. Según datos oficiales del Registro Provincial de las Personas, el año 2025 cerró con una cifra de nacimientos alarmantemente baja, consolidando una tendencia que no solo preocupa a los especialistas por su velocidad, sino que ya genera una reducción neta de la población bonaerense.
Las cifras del desplome
Durante los últimos doce meses se registraron 120.138 alumbramientos en territorio provincial. La cifra representa una caída del 9% respecto a 2024, pero el dato más escalofriante surge al mirar el retrovisor: en comparación con 2020, cuando nacieron 186.588 bebés, la natalidad se desplomó un 55% en apenas cinco años.

La evolución:
- 2020: 186.588 nacimientos
- 2021: 166.102
- 2022: 154.046
- 2023: 141.785
- 2024: 131.186
- 2025: 120.138
El «invierno demográfico»: mueren más de los que nacen
A diferencia de los nacimientos, las defunciones en la provincia se mantienen estables, lo que ha provocado un fenómeno inusual: el crecimiento negativo. Con un total de 133.900 fallecimientos en 2025 frente a los poco más de 120 mil nacimientos, la provincia de Buenos Aires perdió aproximadamente 13.800 habitantes en términos naturales.
Si bien la baja en la natalidad es un fenómeno global, en la Provincia la caída se volvió vertical tras el estallido del COVID-19. Los expertos señalan que antes de 2020 no existía una estadística consolidada tan precisa, pero la serie iniciada en la pandemia muestra una curva descendente que no encuentra piso. Factores económicos, cambios en las prioridades de vida y el acceso a la salud reproductiva son algunas de las variables que explican por qué cada vez hay menos cunas en los hogares bonaerenses.
