AUBASA brindó detalles de una de las obras viales más importantes de los últimos años en la región: la construcción del nuevo cuarto carril en la Autopista Buenos Aires – La Plata, en el tramo comprendido entre Avellaneda y Berazategui.
El proyecto apunta a mejorar la fluidez del tránsito y reducir de manera significativa los tiempos de viaje de miles de usuarios que utilizan a diario esta traza clave de conexión entre el Conurbano sur y la Ciudad de Buenos Aires.
Según informó la empresa a través de sus redes oficiales, la obra se desarrollará en dos etapas. El primer tramo abarcará desde el kilómetro 11 hasta el kilómetro 20 de la autopista (Avellaneda a Quilmes, incluye Bernal) y tendrá un plazo de ejecución de 12 meses. Para esta fase se destinará una inversión de 10.831 millones de pesos, lo que marca la magnitud del proyecto y el compromiso financiero puesto en la modernización de la infraestructura vial.

La segunda etapa se extenderá desde el kilómetro 20 hasta el kilómetro 30 (Quilmes a Berazategui) y demandará un tiempo de obra estimado en 15 meses, con una inversión aún mayor, que alcanzará los 15.109 millones de pesos. De este modo, el plan integral no solo ampliará la capacidad de circulación con un nuevo carril por mano, sino que también reforzará la seguridad y el confort de los automovilistas.
Además de la construcción del cuarto carril, las tareas contemplan la repavimentación completa y la nueva demarcación de los tres carriles ya existentes que componen la Autopista Buenos Aires – La Plata. Esto permitirá optimizar el estado general de la traza, mejorar la visibilidad de la señalización horizontal y elevar los estándares de seguridad vial.
Desde AUBASA destacaron que se trata de una “gran obra” pensada para acompañar el crecimiento del tránsito vehicular y dar respuesta a una demanda histórica de los usuarios. La ampliación de la autopista permitirá una circulación más ágil, reducirá embotellamientos en horarios pico y mejorará la experiencia de viaje tanto para quienes se trasladan por trabajo como para el transporte de cargas y el turismo.
Con una inversión total que supera los 25.900 millones de pesos y un plazo de ejecución que se extenderá por más de dos años en total, el proyecto se perfila como una intervención estratégica para el desarrollo de la movilidad en el sur del Área Metropolitana de Buenos Aires, impactando de manera directa en Avellaneda, Quilmes, Berazategui y La Plata, y beneficiando a miles de conductores que transitan diariamente por esta arteria fundamental.
