Desde ayer el gobierno de la provincia de Buenos Aires puso en marcha su propio sistema de subsidios para las líneas de colectivos al definir formalmente los requisitos que deberán cumplir las empresas para acceder a las compensaciones tarifarias, y aprobar el listado inicial de firmas beneficiarias.
Es preciso mencionar que, esta nueva medida es impulsada por la gestión del gobernador bonaerense Axel Kicillof y ejecutada por el Ministerio de Transporte que conduce el massista Martín Marinucci, con el objetivo de reordenar el esquema de financiamiento del transporte público y dotarlo de mayor previsibilidad.
En tanto, la decisión se da luego de la creación del Régimen de Compensaciones Tarifarias y representa un paso clave para su implementación efectiva, ya que por un lado establece las condiciones que deberán respetar las concesionarias para recibir y sostener los subsidios y, por otro, define los mecanismos de pago y control, en un contexto de fuerte incertidumbre a nivel nacional, con cambios en la Secretaría de Transporte y advertencias de paro por parte de los choferes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA).
De esta manera, quedaron oficializadas dos resoluciones firmadas por Marinucci que precisan los alcances del nuevo esquema. Desde el Ministerio bonaerense señalaron que la iniciativa apunta a generar “mayor previsibilidad” tanto para las empresas como para el sistema en su conjunto, en momentos en que el transporte público enfrenta tensiones financieras y operativas que impactan directamente en el servicio que reciben los usuarios.

Así, la Resolución 18/2026 fue la encargada de establecer los requisitos que deberán cumplir las empresas concesionarias para acceder y mantenerse dentro del régimen de subsidios, mientras que la norma detalla un procedimiento específico que habilita la intervención de las autoridades provinciales ante eventuales incumplimientos, lo que implica que las líneas deberán adecuarse de inmediato a las condiciones fijadas si pretenden seguir recibiendo las compensaciones.
En paralelo, mediante la Resolución 19/2026, el ministro de Transporte aprobó un primer listado de empresas de colectivos adheridas al régimen de compensaciones tarifarias, y en esa misma disposición se definieron los métodos para calcular los costos e ingresos de las concesionarias, así como el mecanismo que se utilizará para establecer los precios de las tarifas, un punto central para el equilibrio económico del sistema.
De la normativa surge que la Provincia se comprometió a realizar los pagos en dos etapas diferenciadas: la primera contempla el desembolso de hasta el 97% de los fondos a distribuir dentro del mes en curso y del mes siguiente, mientras que la segunda etapa alcanza al total de los fondos y tendrá un esquema cuatrimestral, con liquidaciones que se efectuarán hacia el final de cada período, como ocurrirá en julio, cuando se pagarán las compensaciones correspondientes al tramo enero-abril.
Uno de los aspectos destacados del nuevo régimen es la limitación para presentar reclamos o pedidos de corrección. Según lo establecido en la resolución firmada por Marinucci, las empresas beneficiarias solo podrán impugnar liquidaciones mientras no hayan cobrado la totalidad del monto correspondiente al período en cuestión, ya que, una vez cubierto el 100% de los fondos liquidados no se admitirán reclamos posteriores.
A este esquema se suma la implementación de controles periódicos por parte del Ministerio de Transporte bonaerense sobre las recaudaciones informadas y los kilómetros recorridos por cada línea, con el objetivo de verificar la existencia de posibles sobreestimaciones o subestimaciones en los datos declarados, ajustar el cálculo de los subsidios y garantizar que los recursos públicos se asignen de acuerdo con la prestación real del servicio, en un intento por poner orden en un sistema atravesado por desequilibrios y tensiones acumuladas.
