En una jornada marcada por la emoción y el compromiso histórico, más de medio centenar de personas se reunieron en el ex Centro Clandestino de Detención “Pozo de Quilmes“ para participar de la iniciativa “Bordados por la Memoria“. El encuentro buscó rendir homenaje a los detenidos-desaparecidos y reafirmar el reclamo de memoria, verdad y justicia a 50 años del golpe cívico-militar-eclesial-sindical.
La actividad, que se replica en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, transformó el espacio de la calle Allison Bell y Garibaldi en un taller de construcción colectiva donde el hilo y la aguja sirvieron para relatar historias de vida y resistencia.
La convocatoria atrajo no solo a militantes locales, sino a vecinos y familiares de diversos distritos que se acercaron para compartir sus vivencias. Viviana Buscaglia, referente del Colectivo Quilmes Memoria, Verdad y Justicia, destacó la profundidad del encuentro: “vino gente de muchos lugares que inclusive no conocíamos, conociendo historias de personas desaparecidas y llevando adelante la actividad del bordado en un contexto de mucha emoción”, precisó Buscaglia tras la jornada.





Bordar para no olvidar
La técnica del bordado, elegida por su carácter pausado y artesanal, permitió que los asistentes plasmaran en retazos de tela nombres, fechas y mensajes. Este ejercicio de memoria textil es parte de una agenda provincial que busca que el 50° aniversario del golpe de 1976 no sea solo una efeméride, sino un proceso activo de reflexión sobre las huellas que dejó la dictadura en el tejido social.
