La sede del Tribunal en lo Criminal Nº 2 de Florencio Varela fue escenario de una jornada de extrema violencia y destrozos materiales luego de que un jurado popular dictara un veredicto de “no culpable” para Valentino Perrone, el joven acusado por el homicidio de Maia Spinelli.
El fallo, que exime de responsabilidad penal a Perrone por el siniestro vial ocurrido en julio de 2024, desató la furia de un grupo de personas que se encontraba en las inmediaciones del edificio en el Barrio La Esmeralda.


Crónica de un ataque anunciado
Apenas se conoció la decisión del jurado, la tensión escaló rápidamente hacia la violencia física contra el inmueble judicial:
- Destrozos: Los manifestantes arrojaron piedras de gran tamaño contra los ventanales, rompiendo gran parte del frente del edificio.
- Intento de Incendio: En el momento más crítico, los atacantes intentaron prender fuego el inmueble mientras empleados y funcionarios judiciales permanecían refugiados en su interior.
- Riesgo Físico: El personal judicial vivió momentos de angustia y extrema tensión, temiendo por su integridad física ante la virulencia del ataque; el juez técnico Zurzolo Suarez recibió un proyectil en el tórax.
Reacción institucional: Pedido de seguridad urgente
Tanto la Asociación Judicial Bonaerense (AJB) – Departamental Quilmes como el Colegio de Magistrados y Funcionarios (CMFQ) emitieron comunicados de repudio, calificando los hechos como “absolutamente inadmisibles”.
Las medidas incluyen:
- Solidaridad total con el personal del TOC 2.
- Elevación de un reclamo formal ante la Suprema Corte de Justicia de la Provincia para exigir medidas de seguridad urgentes en los tribunales descentralizados.
- Defensa de condiciones laborales dignas que no pongan en riesgo la vida de los trabajadores ante fallos judiciales.
Consecuencias legales: Tres aprehendidos
La intervención policial tras los disturbios culminó con la aprehensión de tres personas. La fiscal María Eugenia Chiesa quedó a cargo de la instrucción y ya procesó a los involucrados bajo el cargo de “Daños”.
El caso de Maia Spinelli, que ya era doloroso por la pérdida de una joven vida en un choque fatal, suma ahora un nuevo capítulo de conflicto social que pone en debate la seguridad en los procesos de juicio por jurados y la reacción ante los veredictos populares.
