La Cooperadora del Hospital de Quilmes realizó la entrega de un medidor transcutáneo de bilirrubina neonatal al Servicio de Neonatología del establecimiento, con el objetivo de fortalecer la atención a recién nacidos.
El equipo —marca Dräger, modelo JM-105— fue incorporado gracias a una donación de la Central del Diezmo Pro-Vida Buenos Aires. Del acto participaron la presidenta de la entidad, Sandra Torres, y la secretaria Andrea Grimaux.

Según indicaron desde la cooperadora, la gestión se llevó adelante para dar respuesta a necesidades específicas del hospital público y mejorar la calidad de atención de los pacientes.
El dispositivo permite medir los niveles de ictericia a través del contacto con la piel del bebé, evitando punciones iniciales. Además, brinda resultados en pocos segundos, lo que agiliza los tiempos de diagnóstico y aporta mayor seguridad en la atención neonatal.
Desde la institución destacaron que se trata de una tecnología no invasiva que permite detectar con precisión a recién nacidos en riesgo, reduciendo el malestar y optimizando los tiempos de respuesta dentro del servicio.
Por su parte, el jefe de Neonatología, doctor Eduardo Otero, señaló que el hospital no contaba previamente con un equipo de estas características, por lo que su incorporación permitirá mejorar el seguimiento de casos de hiperbilirrubinemia.
La adquisición se concretó tras un proceso de articulación institucional y presentación de la documentación correspondiente. El equipo ya se encuentra calibrado y en condiciones de ser utilizado en el nosocomio.
