El acto tuvo lugar en la histórica sede departamental ubicada en la intersección de las calles Brown y Castelli, consolidando un nuevo espacio de memoria dentro de las instituciones que conforman el servicio de justicia local.
La ceremonia contó con la presencia de un amplio arco de referentes institucionales, políticos y académicos, reflejando la importancia transversal que la agenda de Derechos Humanos posee en la región.
Durante el descubrimiento de la plaqueta, se resaltó que este homenaje busca no solo recordar a las personas desaparecidas, sino también denunciar la complicidad de los sectores civiles y empresariales en el proceso sistemático de represión. Los oradores hicieron hincapié en que mantener viva la identidad de los trabajadores judiciales perseguidos es una herramienta fundamental para fortalecer la democracia actual.
“Este acto es un acto de reparación histórica. Nombrar a nuestros 14 compañeros en su lugar de trabajo es reafirmar que la lucha por la justicia no termina en los expedientes, sino en la memoria colectiva”, expresaron desde la organización gremial.