Desde la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia advirtieron sobre una “semana de mucha tensión” en las escuelas, marcada por la aparición de pintadas y mensajes intimidatorios que alertan sobre supuestos tiroteos. El fenómeno, que se repite en distintos distritos, encendió alarmas oficiales y reactivó protocolos de seguridad.
La advertencia oficial no surge en el vacío. En La Plata, la seguidilla de mensajes con la consigna “mañana tiroteo” derivó en múltiples investigaciones judiciales en paralelo, con intervención de fiscalías que buscan identificar a los responsables. Los casos se multiplicaron en cuestión de días y alcanzaron a varias escuelas de la ciudad y la región, en un esquema que combina pintadas en paredes, carteles y publicaciones en redes sociales.

La reiteración del mismo mensaje, casi calcado, aparece como uno de los elementos más inquietantes. No solo por su contenido, sino por su circulación: estudiantes que replican consignas, capturas que se viralizan y una lógica de repetición que desborda rápidamente el ámbito escolar. En ese contexto, la hipótesis de un “efecto contagio” gana terreno entre investigadores y autoridades educativas.
La propia cartera educativa provincial remarcó que el impacto ya no se limita a los estudiantes, sino que se expande a las familias y a toda la comunidad educativa. La advertencia oficial, además, buscó marcar un límite claro: las amenazas no son una broma y pueden derivar en consecuencias penales.
