Con esta resolución judicial, la investigación penal preparatoria avanza en las actuaciones que mantiene como acusada a una enfermera de la misma sede sanitaria; aunque no se descartan novedades en torno a la compleja causa.
La causa penal se inició tras una denuncia formal radicada por la Municipalidad de Quilmes, luego de detectarse irregularidades administrativas y una faltante patrimonial de insumos analgésicos de alta complejidad (específicamente fentanilo y morfina) en la farmacia del centro de salud solanense.
De acuerdo con el expediente judicial, la hipótesis original contemplaba la participación coordinada de dos sospechosas con distintos roles dentro del esquema delictivo:
Imputación Vigente: “Suministro de estupefacientes agravado por haber sido cometido en el interior de un nosocomio sanitario”, una figura penal tipificada y reprimida bajo las previsiones de los artículos 5° y 11° de la Ley Nacional N° 23.737 (Ley de Drogas).