En una jornada desarrollada en los Tribunales Penales de Quilmes, la fiscal de Juicio, María de los Ángeles Attarian Mena, solicitó formalmente una pena de 45 años de prisión para Sebastián AF, el acusado de cometer una saga de abusos sexuales contra cuatro jóvenes en la vía pública. Tras los alegatos de las partes y las últimas palabras del imputado —quien sorpresivamente les pidió perdón a las víctimas—, el Tribunal Oral N° 1 anunció que dictará la sentencia definitiva el martes de la semana próxima a las 11:00 horas.
Durante la audiencia de ayer, los jueces escucharon la declaración técnica de Walter Bozzo, bioquímico genetista y coordinador del Banco de Datos Genéticos de la Provincia de Buenos Aires, cuyo testimonio resultó el pilar fundamental de la acusación.


El especialista detalló ante el tribunal el protocolo científico que permitió individualizar a Figueroa:
- Código de seguridad: Aclaró que los perfiles genéticos no se suben asociados a nombres directos en el sistema, sino mediante un código numérico protegido con una base de datos independiente.
- El “Match” informático: El sistema detectó de forma automatizada que las muestras biológicas recolectadas en tres causas distintas de abuso sexual presentaban perfiles idénticos y coincidían plenamente con el perfil genético de un ciudadano ya condenado.
- Certeza indubitable: Tras dar aviso inmediato a la fiscalía, las autoridades tomaron una nueva muestra de ADN directa a Figueroa y volvieron a cotejarla. El estudio definitivo determinó de manera científica que el imputado no podía ser excluido de las evidencias.
El perfil de Figueroa se encontraba incorporado en la base de datos debido a una condena previa por delitos contra la integridad sexual, oportunidad en la que el tribunal de origen ordenó la extracción obligatoria de muestras biológicas en estricto cumplimiento de la Ley Provincial 13.869 (reglamentada por la Suprema Corte de Justicia bonaerense).
Alegato fiscal y el pedido de disculpas del imputado
Al momento de formular su alegato, la fiscal Attarian Mena argumentó la gravedad de la pena en base al modus operandi sistemático que Figueroa desplegaba en la vía pública de Quilmes, afectando a víctimas locales, de las cuales algunas eran menores de edad al momento de los hechos. Asimismo, la representante del Ministerio Público Fiscal remarcó a los jueces que el acusado posee antecedentes penales computables y condenas previas por la misma tipología delictiva.
Por su parte, antes de que el Tribunal clausurara el debate para retirarse a deliberar, Figueroa hizo uso de su derecho a brindar sus “últimas palabras” y se dirigió a las salas para pedirles perdón a las jóvenes damnificadas. El veredicto final y el monto de la pena que recaerá sobre Figueroa quedarán formalmente determinados el próximo martes al mediodía.
