En una nueva jornada orientada a la reducción del armamento en el circuito ilegal y al ordenamiento del material secuestrado por las fuerzas de seguridad, se llevó a cabo un importante operativo de decomiso en la Oficina de Efectos del Departamento Judicial Quilmes. La medida permitió el retiro de 600 armas de fuego que permanecían bajo custodia judicial y que serán destruidas de forma definitiva.

El procedimiento se concretó la semana pasada en el marco del Convenio de Colaboración 222/09, firmado entre el Ministerio de Justicia de la Provincia de Buenos Aires y la Procuración General de la Suprema Corte de Justicia bonaerense. Esta normativa articula el circuito de recolección, depósito y tratamiento final de armas de fuego, armas blancas y demás materiales controlados incautados en investigaciones penales.

La logística del traslado estuvo a cargo del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), cuyo personal coordinó la entrega de los elementos a la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMAC), organismo competente encargada de llevar a cabo la destrucción final.

Detalle del armamento decomisado

Con esta última entrega, el Departamento Judicial Quilmes alcanzó una cifra histórica: desde 2024 a la fecha ya se decomisaron más de 6.200 armas de fuego. La cifra refleja el trabajo sostenido entre los organismos judiciales y de seguridad de la provincia para garantizar que el material incautado en procedimientos policiales no vuelva al circuito delictivo y reciba una disposición final segura.