Este sábado 3 de octubre, la emblemática Casona de Santa Coloma, ubicada en la intersección de Roca y La Paz, en Bernal, abrirá sus puertas para recibir a vecinos y visitantes en una jornada cultural de entrada libre y gratuita. La actividad, organizada por la Comisión Amigos de Santa Coloma, se desarrollará entre las 10:30 y las 12:00.
Durante el recorrido guiado, los asistentes tendrán la oportunidad de conocer las distintas habitaciones de esta antigua edificación rural y explorar los hechos fundamentales que han marcado sus más de dos siglos de existencia.

Un testimonio viviente del siglo XVIII
La Casona de Santa Coloma ostenta el título de ser la edificación en pie más antigua del sur del Conurbano bonaerense y representa un claro exponente de las viviendas rurales coloniales del siglo XVIII. Fue levantada por Don Juan Antonio de Santa Coloma, un comerciante de origen español que adquirió parcelas en el antiguo pago de la Magdalena para establecer allí una finca productiva y su residencia de verano sobre las barrancas del río.
Entre sus episodios más destacados se encuentra su participación involuntaria en las Invasiones Inglesas. Durante la Segunda Invasión, en la noche del 1° al 2 de julio de 1807, las tropas británicas que habían desembarcado en Ensenada utilizaron el inmueble como cuartel de alojamiento temporal.
Patrimonio y compromiso comunitario
Debido a su valor arquitectónico y a su significado histórico para la región y el país, el sitio fue distinguido con múltiples reconocimientos patrimoniales:
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Monumento Histórico Nacional (1945).
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Monumento Histórico Provincial (1992).
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Patrimonio Arquitectónico, Histórico y Cultural de Quilmes (2016).
La historia institucional del predio también refleja una fuerte tradición comunitaria. En 1906, Gerónima Lezica de Crámer, nieta de Santa Coloma, donó la finca a las Hermanas de María Auxiliadora, quienes llevaron a cabo una importante labor social y pastoral en la zona. Hoy en día, la propiedad pertenece al Obispado de Quilmes, mientras que la Parroquia María Auxiliadora está a cargo de su conservación.
La iniciativa de la visita está impulsada por la Comisión Amigos de Santa Coloma, un colectivo vecinal surgido en 2015 bajo la órbita parroquial. Sus integrantes trabajan de forma ad honórem e interdisciplinaria en la investigación, puesta en valor y divulgación del patrimonio histórico local.