Los usuarios de colectivos de Quilmes y sus alrededores podrían enfrentar mayores tiempos de espera ante la posibilidad de una reducción de servicios en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Las empresas de transporte advirtieron que la situación financiera del sector podría derivar en recortes progresivos en 104 líneas de jurisdicción nacional.
La medida podría afectar a miles de pasajeros que viajan diariamente entre Quilmes, Bernal, Ezpeleta, San Francisco Solano y la Ciudad de Buenos Aires. Entre los recorridos mencionados por las cámaras empresarias figuran las líneas 22, 85, 98, 148 y 159, utilizadas para trasladarse por motivos laborales, educativos y personales.
Cada uno de estos servicios cumple un papel importante en la conexión del distrito con otros puntos del conurbano y la Capital Federal. La línea 22 une Quilmes con Retiro, mientras que la 98 conecta distintas localidades de la zona sur con sectores porteños. Por su parte, la 148 cuenta con ramales que llegan a San Francisco Solano y otros puntos del distrito desde Plaza Constitución.

El planteo fue realizado por las cámaras empresarias CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA, que atribuyeron la situación a la falta de actualización de los ingresos destinados a sostener la actividad. Según las entidades, los costos operativos aumentaron mientras que los recursos provenientes de las tarifas y las compensaciones estatales no acompañaron esa evolución.
Entre los argumentos expuestos, las compañías señalaron que el boleto mínimo de las líneas nacionales se mantiene en $742,81 desde mayo, mientras que estimaron en $2.494,13 el costo del viaje sin subsidios. Además, denunciaron una diferencia cercana a los $40.000 millones entre los ingresos proyectados y los reconocidos durante el período de junio a octubre.
Ante este panorama, las empresas evalúan comenzar con una reducción de las frecuencias nocturnas, cuando circulan menos unidades y las opciones de transporte son más limitadas. De concretarse, la medida podría generar esperas más prolongadas en las paradas y dificultades para quienes regresan de trabajar o necesitan combinar distintos medios de transporte.
De todos modos, la advertencia empresarial no implica que todas las líneas hayan suspendido sus recorridos ni que exista un cronograma definitivo de recortes para cada servicio. El alcance de las eventuales modificaciones dependerá de las decisiones que adopten las operadoras y de las negociaciones con las autoridades nacionales.
Las cámaras reclamaron una respuesta urgente del Gobierno para evitar un deterioro mayor del sistema y manifestaron su disposición a continuar las conversaciones.
Mientras se define la situación, los pasajeros que utilizan estos recorridos deberán mantenerse atentos a las comunicaciones oficiales de las empresas y consultar los canales de información disponibles antes de viajar, especialmente durante la noche.