Un delincuente fue reducido por el dueño de una vivienda en San Francisco Solano tras intentar ingresar a robar aprovechando el ruido de la lluvia día atrás. El asaltante, que entró en silencio al garage, no contaba con que la víctima lo estaba vigilando desde el interior de su propio vehículo.
El hecho ocurrió pasada la medianoche, en momentos en que una fuerte tormenta azotaba la región. Según los reportes, el delincuente creyó que la familia dormía y que el clima le brindaba la cobertura perfecta para actuar sin ser detectado.
El ladrón logró trasponer los límites de la propiedad y se filtró en el garage. Con movimientos sigilosos, pasó junto al automóvil de la familia sin sospechar que el propietario se encontraba sentado dentro del coche, en la oscuridad, observando cada uno de sus movimientos.
Cuando el malviviente le dio la espalda, el hombre descendió del vehículo empuñando un pistolón y lo sorprendió con un grito que cortó el sonido de la lluvia: “¡Levantá las manos!”.

La reacción del dueño de casa fue inmediata y cargada de indignación. Bajo la amenaza del arma, el asaltante fue obligado a arrojarse al suelo. En medio de la tensión, el propietario le propinó algunos golpes mientras le gritaba: “Tirate al piso o te mato”, manteniéndolo bajo la mira en todo momento.
Al verse totalmente reducido el ladrón cambió radicalmente su actitud. Dejó de lado la prepotencia y comenzó a llorar y a pedir perdón de rodillas, simulando arrepentimiento mientras suplicaba por su vida.
El escándalo provocado por los gritos, los sollozos del delincuente y el ladrido incesante de los perros despertó a los vecinos de la cuadra, quienes salieron a ver qué ocurría bajo la intensa lluvia. La situación fue controlada por el propio damnificado hasta la llegada de las autoridades.
