Jorge Bergés, el exmedico de la Policía de la provincia de Buenos Aires, falleció en las últimas horas. Fue condenado por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar en Argentina, incluyendo la apropiación de bebés, delitos sexuales y la tortura de detenidos en centros clandestinos de detención como el Pozo de Banfield y el Pozo de Quilmes.
Bergés era conocido por su participación en partos clandestinos y la supresión de identidad de hijos de desaparecidos. Fue condenado en 2004 a 7 años de prisión por la apropiación y supresión de identidad de Carmen Gallo Sanz, una hija de desaparecidos que nació en el Pozo de Banfield. En 2011, fue condenado a prisión perpetua por sus crímenes, pero debido a su estado de salud, cumplía su condena con arresto domiciliario en una vivienda ubicada en la calle Madres de Plaza de Mayo en Quilmes.

Murió sin decir nada de todo lo que sabía. En su casa de Quilmes, con prisión domiciliaria desde 2015, purgaba varias condenas a perpetua. Sobrevivió a un atentado en 1996. Estaba siendo juzgado por torturas contra Jorge Julio López en el juicio Comisaría 5ª de La Plata III.
Expulsado del Círculo Médico
Como sanitarista fue expulsado del Círculo Médico de Quilmes a mediados de los años 80 en una asamblea presidida por el entonces titular, doctor Eduardo Penhos, de enorme compromiso con los derechos humanos.
El doctor Penhos presidía el CMQ cuando en 1987 el torturador Jorge Bergés solicitó su reingreso a la entidad. Penhos llamó a una asamblea extraordinaria de afiliados, y pese a que patrulleros rodearon la entidad de manera intimidatoria, realizaron el cónclave y la consiguiente votación. Bajo la decidida conducción de Penhos, 170 médicos rechazaron la reincorporación del médico torturador.

