El Tribunal Oral Nº 1 de Quilmes llevó adelante ayer el debate oral y público contra Carlos GP (71), un hombre acusado de haber sometido a abusos sexuales a sus dos nietas menores de edad. Los hechos, según la acusación fiscal, se extendieron por más de siete años en una vivienda de la localidad de Berazategui, donde el imputado convivía con las víctimas y su madre.
La fiscal de juicio, María de los Ángeles Attarian Mena, solicitó una pena de 24 años de prisión, considerando la gravedad de los ataques y el daño irreparable causado a las menores. Por su parte, la defensa oficial pidió el mínimo de la pena, fundamentando su solicitud en la avanzada edad del acusado.

Carlos GP llegó a la instancia de juicio imputado por los delitos de “abuso sexual gravemente ultrajante en dos hechos agravado por ser el ascendiente en concurso real con abuso sexual con acceso carnal agravado por ser el ascendiente”.
De acuerdo con la investigación judicial, el acusado aprovechaba los momentos en que la madre de las niñas se ausentaba del hogar para trabajar. Como abuelo materno y encargado de su cuidado, utilizaba la situación de convivencia y la extrema vulnerabilidad de las menores para perpetrar los ataques.
Para garantizar su impunidad, tal consta en la causa el hombre recurría a amenazas directas: advertía a las niñas que, si contaban lo sucedido, las echaría de la casa junto a su madre, dejándolas en situación de calle. Este condicionamiento psicológico permitió que los abusos se prolongaran en el tiempo sin ser detectados por el entorno familiar.
El hallazgo médico en el Hospital Evita Pueblo
El caso salió a la luz de manera fortuita en mayo de 2024. Durante un control de salud de rutina solicitado por la escuela en el Hospital Evita Pueblo de Berazategui, los profesionales médicos detectaron signos físicos compatibles con abuso sexual.
Ante la gravedad del hallazgo, se activaron de inmediato los protocolos de protección de niñez y violencia de género. Las menores fueron hospitalizadas para recibir asistencia integral, mientras que la madre formalizó la denuncia que dio inicio a la instrucción penal.
Recta final del juicio
En la jornada de ayer, las víctimas brindaron su testimonio ante los jueces, ratificando cada uno de los hechos denunciados y describiendo lo acaecido durante casi una década.
Tras los alegatos, donde la fiscalía hizo hincapié en el aprovechamiento de la figura de autoridad, el tribunal pasó a deliberar. Se espera que la próxima semana los magistrados del Tribunal Oral Nº 1 den a conocer el veredicto y la sentencia definitiva para el acusado, quien permanece bajo proceso judicial a la espera del pronunciamiento.
