La Justicia y los Derechos Humanos de Argentina perdieron a una de sus figuras más influyentes luego de que se conocería el fallecimiento de la exjueza María del Carmen Roqueta, clave en la investigación y condena de crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, especialmente en casos vinculados a la sustracción de menores.
Como presidenta del Tribunal Oral Federal Nº6 de la Ciudad de Buenos Aires, Roqueta encabezó procesos que pusieron fin a décadas de impunidad y reconocieron judicialmente la existencia de un plan sistemático de apropiación de niños y niñas entre 1976 y 1983.
En 2012, durante un juicio histórico, dictó condenas a nueve militares, incluido Jorge Rafael Videla, con sentencias de hasta 50 años de prisión, estableciendo un precedente judicial fundamental para las Abuelas de Plaza de Mayo y otros organismos de derechos humanos.

Su trabajo permitió no solo sancionar a los responsables, sino también avanzar en la identificación y restitución de decenas de nietos apropiados durante el terrorismo de Estado. Roqueta intervino además en casos emblemáticos como Fontana-Sandoval, Madariaga-Quintela y Médicos de Campo de Mayo, siempre destacándose por su rigor y respeto hacia las víctimas.
Reconocida en 2019 como Personalidad Destacada en Derechos Humanos por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, también formó a nuevas generaciones como docente universitaria y participó activamente en espacios de memoria.
Hasta 2025, se mantuvo presente en actos por el Museo Sitio de Memoria ESMA y debates sobre el Plan Cóndor, aportando su experiencia a la construcción de memoria, verdad y justicia.
Organismos como Abuelas de Plaza de Mayo expresaron su dolor y gratitud, destacando que la trayectoria de Roqueta fue clave para que la sociedad pudiera conocer la magnitud del plan de apropiación y preservar la identidad de las víctimas.
