En las últimas horas, el diputado bonaerense de Nuevos Aires, Fabián Luayza, mantuvo un encuentro con el obispo de Quilmes, Carlos Tissera, en el que dialogaron sobre la situación social de la provincia de Buenos Aires y coincidieron en la necesidad de fortalecer el acompañamiento a los sectores más vulnerables frente al ajuste económico impulsado por el Gobierno nacional.
Tras la reunión, Luayza destacó la importancia del intercambio con el titular de la diócesis que comprende los municipios de Quilmes, Berazategui y Florencio Varela, e hizo especial énfasis en la importancia de “escuchar la voz de la Iglesia en un momento sumamente complejo” para gran parte del pueblo argentino y bonaerense.
En ese marco, el legislador de la provincia de Buenos Aires señaló que del encuentro con Tissera, del que también participó su par en la Cámara baja, Viviana Romano, se llevaron “el compromiso de seguir trabajando en el territorio, tendiendo puentes y defendiendo a quienes hoy más lo necesitan”.

Es que, durante la conversación con el Obispo de Quilmes, el legislador de Berazategui cuestionó el modelo político y económico impulsado por la administración de Javier Milei, y remarcó que el eclesiástico “coincidió con que desde Nación quieren imponer un modelo basado en el individualismo absoluto, justo cuando en la provincia de Buenos Aires y particularmente los sectores más vulnerables nos piden a gritos un Estado presente”.
Al mismo tiempo, el diputado bonaerense de Nuevos Aires aseguró que comparte la mirada que plantea la Iglesia respecto del rol que debe cumplir el Estado en la sociedad y la necesidad de priorizar el bienestar colectivo. “El bien común es la capacidad de una Nación de velar por todos sus hijos, especialmente por los más necesitados”, manifestó Luayza, en un intento por parafrasear lo predicado por la institución católica.
En esa línea, Luayza recordó que el Arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, centró parte del mensaje que dio ante Milei en el Tedeum del pasado 25 de Mayo en la situación social y en el rol de la dirigencia política, y solicitó el fin de “arengar la polarización”. En otro su exposición, el líder religioso sostuvo que la sociedad argentina mantiene capacidad de esfuerzo y una reserva espiritual que no encuentra correlato en quienes ocupan espacios de conducción. “Lo que nos falta es una clase dirigente que con la fuerza de ese pueblo se anime al diálogo, al encuentro, a la reconciliación”, afirmó.
“En la provincia de Buenos Aires, al igual que en tantos otros lados, se siente el ajuste del Gobierno nacional, y es importante comprender que no se puede estar en el poder con insultos, arengando la división y la polarización para tapar la crisis económica. Gobernar de espaldas a la gente no es el camino”, concluyó Luayza, que esta semana concretó un nuevo acercamiento a la Iglesia Católica.
