Días atrás se dio inicio en los Tribunales de Quilmes el juicio oral y público contra un joven de 22 años, acusado de haber participado en el asesinato de Gabriel González. El crimen ocurrió en el marco de una discusión callejera luego de que la víctima intentara frenar un raid delictivo en su barrio. El proceso penal, que entró en su etapa decisiva, continuará con nuevas audiencias este miércoles.
El imputado es Alejo Valentín Rosales, quien llega a esta instancia detenido y debe responder ante la Justicia por los delitos de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego” y “portación ilegal de arma de fuego de uso civil”. La acusación en el debate está a cargo de la fiscal de Juicio, María de los Ángeles Attarian Mena, mientras que el proceso es llevado adelante por el Tribunal Oral Nº 1 de Quilmes.

El crimen en La Matera
Los hechos se remontan al 5 de octubre de 2024. Alrededor de las 7:30 de la mañana, González, un albañil que residía en el barrio La Matera, se encontraba en la vereda de la calle 816, entre 891 y 892, en Quilmes Oeste.
Según el expediente y los testimonios aportados por vecinos y allegados, el hombre advirtió que un grupo de cuatro jóvenes estaba cometiendo robos en la zona. Al intentar confrontarlos y recriminarles su actitud, los delincuentes respondieron con violencia: le efectuaron varios disparos de arma de fuego a corta distancia, heridas que le ocasionaron la muerte casi de manera inmediata.
Pocas horas después del asesinato, la Policía logró detener a un menor de edad presuntamente implicado en el ataque, pero los tres cómplices restantes lograron darse a la fuga, iniciándose una intensa búsqueda.
Detención y un arma cargada
Rosales fue detenido en la madrugada del 30 de noviembre de 2024 en San Francisco Solano. Efectivos policiales que realizaban un cacheo preventivo de rutina en la intersección de las calles 889 y 830 interceptaron al sospechoso.
Al requisarlo, los uniformados descubrieron que el joven portaba de manera ilegal un revólver marca Pehuen, calibre .22 largo (con numeración de inscripción A1300), el cual tenía ocho municiones intactas alojadas en los alvéolos de su tambor.
Al cruzar los datos filiatorios en el sistema informático policial, saltó la alerta: Rosales tenía un pedido de captura activo y era intensamente buscado como uno de los coautores del homicidio del albañil. A partir de este miércoles, los jueces del TOC Nº 1 escucharán los testimonios clave para determinar la responsabilidad del imputado en el trágico suceso.
