Un inusual procedimiento policial tuvo lugar en el centro de Quilmes tras el hallazgo de un verdadero armamento en el patio trasero de una vivienda sobre la calle Alvear. De acuerdo con las primeras investigaciones, las armas habrían sido arrojadas por un vecino desde una propiedad colindante para desprenderse de ellas en medio de una causa judicial.
El hecho se registró en un inmueble ubicado en una finca de la calle Alvear donde la propietaria del lugar alertó a las autoridades sobre la presencia de las armas en el fondo de su finca.


El armamento secuestrado por la Policía
Tras la denuncia de la dueña de casa, personal del Gabinete Táctico Operativo (GTO) de la Comisaría Quilmes 1ª acudió al lugar y procedió al secuestro formal del siguiente material:
- Escopeta 1: Marca LD, calibre 16 (Serie Nº 74696).
- Escopeta 2: Marca Beretta, calibre 12/70 (Serie Nº U18290E), la cual contenía dos cartuchos intactos dentro de su almacén cargador.
- Municiones y equipamiento: Un correaje de transporte provisto con 22 municiones calibre 12/70 y dos municiones calibre 16, todas en estado intacto y aptas para el disparo.
El ardid de la medianera y la conexión judicial
A partir del trabajo de campo y la reconstrucción de los hechos por parte de los efectivos dirigidos por el Comisario Diego Vicente, se logró establecer la mecánica del descarte.
Se determinó que el armamento pertenecía a un sujeto con domicilio en la finca lindera sobre la calle Mitre. En el marco de una Investigación Penal Preparatoria tramitada esa misma jornada, el sospechoso arrojó la totalidad del arsenal por encima de la pared medianera hacia la propiedad vecina para evitar que fuera hallado en su poder.
En la causa tomó intervención la UFI y J Nº 7 del Departamento Judicial de Quilmes, que dispuso el inicio de actuaciones caratuladas preventivamente como “Averiguación de Ilícito” y ordenó el peritaje de las escopetas secuestradas para determinar su procedencia.
