Cuatro allanamientos realizados en Quilmes terminaron con dos hombres detenidos y el secuestro de armas, municiones y elementos que serían utilizados para cometer robos. Los investigadores sospechan que ambos formarían parte de una organización dedicada a violentas entraderas en Quilmes, Berazategui y San Francisco Solano.
Entre los elementos encontrados había dos revólveres, uno de ellos con pedido de secuestro por robo, municiones, handies, precintos, guantes, barbijos, relojes, bijouterie y prendas de vestir que serían las utilizadas durante distintos asaltos.
El operativo fue llevado adelante por la DDI Quilmes luego de una investigación que comenzó tras una violenta entradera ocurrida el 26 de julio en Berazategui.

Aquel día, tres delincuentes armados ingresaron a una vivienda después de forzar una reja trasera. En el interior estaban dos adultos mayores, de 75 y 76 años, junto a su cuidadora.
Las víctimas fueron maniatadas con cables y los asaltantes utilizaron extrema violencia para exigir dinero. En medio del robo, la propietaria fue quemada con agua caliente en las piernas. Finalmente, los delincuentes escaparon con dólares, pesos y joyas.
A partir de ese episodio, los investigadores realizaron seguimientos y analizaron redes sociales hasta lograr identificar a dos de los sospechosos. Uno de ellos habría sido reconocido, entre otras características, por una particularidad física en su rostro.
Con las órdenes judiciales emitidas por las fiscalías intervinientes, los efectivos avanzaron sobre cuatro domicilios de Quilmes. Uno de los procedimientos se realizó en una gomería de la avenida Oscar Smith, que habría sido utilizada como punto de reunión.
Allí y en los demás objetivos fueron detenidos dos hombres de 22 y 29 años. Además del armamento, los investigadores encontraron distintos elementos que podrían vincularlos con los robos investigados.
La pesquisa también los relacionó con otros dos hechos registrados en San Francisco Solano. Uno ocurrió a fines de junio, cuando un vecino fue asaltado y golpeado en la calle 877. El otro fue un robo reciente en la calle 840, donde las víctimas fueron despojadas de cajas fuertes y de las llaves de una inmobiliaria. Según la investigación, ese local habría sido saqueado posteriormente por los mismos autores.
Los detenidos quedaron a disposición de la Justicia, imputados por robo agravado en poblado y en banda, bajo la modalidad de entradera, y tenencia ilegal de armas de fuego.
