La misa jubilar reunió a delegaciones parroquiales, autoridades locales y fieles de los tres municipios que integran la diócesis sur del Conurbano. En un clima de fiesta y profunda fe compartida, la Catedral Inmaculada Concepción de Quilmes fue sede de la ceremonia central por las Bodas de Oro de la Diócesis de Quilmes. El templo del Pasaje Papa Francisco lució colmado por delegaciones parroquiales, movimientos pastorales y vecinos de los distritos de Quilmes, Florencio Varela y Berazategui, que conforman el territorio diocesano desde su creación en 1976. La misa fue oficiada por Monseñor Carlos Tissera y contó con la presencia del titular de la Conferencia Episcopal, Marcelo Colombo.
La celebración litúrgica contó con la participación activa de sacerdotes, diáconos y referentes comunitarios de la región como de obispos de las diócesis bonaerenses.
Durante la homilía, se recordó el camino pastoral iniciado por el primer obispo diocesano, monseñor Jorge Novak, cuyo legado de compromiso social y defensa de los derechos humanos, los mensajes sinodales y su “opción por los más vulnerables siempre” que hoy continúa siendo el pilar fundamental de la labor de la Iglesia en el sur del Gran Buenos Aires.
Representantes de los municipios de Quilmes, Berazategui y Florencio Varela acompañaron el encuentro, remarcando la importancia del trabajo articulado entre las comunas y las instituciones religiosas en materia de contención social y desarrollo comunitario.