La Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ) y el Obispado de Quilmes inauguraron la Cátedra Libre “Pensamiento Político y Social del Papa Francisco”, un espacio académico destinado a estudiar la obra, las ideas y el legado social del pontífice argentino.
El acto se realizó en el auditorio de la universidad, en Florencio Varela, y estuvo encabezado por el rector de la UNAJ, Arnaldo Medina, y el obispo de Quilmes, monseñor Carlos José Tissera. La conferencia inaugural estuvo a cargo del arzobispo de La Plata, monseñor Gustavo Carrara, quien abordó la fraternidad y la justicia social como alternativas a la denominada “cultura del descarte”.
Durante la apertura, Medina vinculó el pensamiento de Francisco con las ideas de Arturo Jauretche y sostuvo que ambos cuestionaron la cultura hegemónica. En ese sentido, definió a la nueva cátedra como un espacio de “resistencia activa” y pensamiento crítico, con propuestas de investigación, trabajo interdisciplinario y publicaciones.

Por su parte, Tissera destacó la importancia de la iniciativa y recordó la influencia de Francisco de Asís en la elección del nombre pontificio de Jorge Bergoglio. También subrayó el valor de la fraternidad, la paz y la educación familiar.
En su exposición, Carrara sostuvo que, para Francisco, la dignidad humana es inherente a cada persona y no depende de su productividad, éxito o condición social. Además, señaló que la justicia social implica conmoverse ante el sufrimiento ajeno y actuar en consecuencia.
El arzobispo también se refirió al papa León XIV y al desafío que representa la inteligencia artificial. Según planteó, el desarrollo tecnológico debe orientarse al servicio de las personas y no a la concentración de riqueza y poder ni a la exclusión social.
La ceremonia incluyó la entrega de un mosaico con la imagen de Francisco, que será emplazado en el edificio universitario que lleva su nombre.
Participaron también el intendente de Florencio Varela, Andrés Watson; el director del Banco Provincia, Julio Pereyra; autoridades de Quilmes y Berazategui; el obispo auxiliar de Quilmes, Eduardo Redondo; y representantes del ámbito académico, político y eclesiástico.