En el marco del primer aniversario de la muerte del Papa Francisco, el obispo emérito de San Isidro, Oscar Ojea, destacó la vigencia del mensaje del Pontífice y llamó a sostener “un compromiso profundo con los más vulnerables”.
“Queremos honrar su persona, el regalo de haberlo tenido como Papa, y al mismo tiempo el contenido de su legado, con un compromiso y una coherencia total con el Evangelio”, enfatizó en declaraciones a Radio 10, para luego poner de relieve el “coraje extraordinario” de Francisco y su “compromiso con los pobres”.

El expresidente de la Conferencia Episcopal aseveró que una de las enseñanzas centrales del extinto líder religioso fue que “no se puede disociar el encuentro con Dios del encuentro con los hermanos”, y advirtió sobre una sociedad que “nos anestesia, que nos quita la sensibilidad y nos hace olvidar incluso de preceptos humanos básicos”.
En ese sentido, utilizó la guerra como ejemplo: “Nosotros miramos la guerra por televisión y observamos explosiones o el precio del petróleo, pero no podemos ver el costo real, que es la gente que muere”.
Críticas a la situación social
Consultado por el contexto argentino, Ojea fue contundente al referirse a las políticas públicas actuales: “El tema de la discapacidad es sumamente doloroso, es algo realmente incomprensible”, sostuvo, y agregó que “si no cuidamos a estos hermanitos diferentes, estamos fallando en lo más básico”.
También advirtió sobre el deterioro de instituciones históricas dedicadas a la atención de personas vulnerables: “La obra de Don Orione, que tiene más de 100 años, hoy se ve lastimada y perjudicada”.
Un homenaje con nuevas formas
De cara a las actividades conmemorativas, el obispo destacó la organización de un evento en Plaza de Mayo que buscará acercar el mensaje de Francisco a nuevas generaciones.
“El amor a Francisco ha trascendido incluso a quienes no tienen fe”, señaló, y explicó que la convocatoria será “abierta a todo el pueblo” para recordar su figura y su magisterio.
