En una noche cargada de simbolismo y reflexión, se llevó a cabo la presentación de la obra teatral “Amnesia (o maniobras del olvido)” en la sede del Colegio de Magistrados y Funcionarios de Quilmes (CMFQ). La función, se dio en el marco de las actividades por el 50° aniversario del golpe de Estado de 1976, proponiendo un espacio donde el arte y la justicia se unieron para reivindicar la historia reciente.
Bajo la dirección de Diana Calfa, la puesta en escena logró interpelar de manera directa a los asistentes, transformando el auditorio en un espacio de ejercicio colectivo de memoria.



Interpretaciones que calan hondo
La obra contó con las destacadas actuaciones de Milagros Salazar y Roberto Vinogradski, quienes a través de un despliegue interpretativo de gran intensidad, dieron por más de 70 minutos vida a personajes que transitan entre el “ayer” y el “hoy”. Con una música tenue y una iluminación que acompaña los momentos como las pausas; los silencios transmitieron mensajes conmovedores de pausa y reflexión.
La narrativa permitió que el público reflexionara sobre los ejes más sensibles de la última dictadura cívico-militar:
-El miedo como herramienta de control social.
-El rol de los medios de comunicación en la construcción de la realidad.
-La herida abierta de los detenidos desaparecidos y el desgarro del exilio.
Un mensaje de esperanza y lucha
A medida que transcurría la función, los asistentes se sumergieron en un recorrido por la etapa más oscura de la historia argentina, pero con un enfoque que evitó el desánimo. El corolario de la obra rescató la lucha de aquellos que soñaron con un mundo más justo, culminando en un mensaje final donde la emoción se hizo presente en cada rincón de la sede de Alvear 777.
La producción de “Amnesia” fue elogiada no solo por su calidad técnica y actoral, sino por su capacidad de generar un diálogo necesario entre el pasado y el presente, recordándonos que la memoria es un camino activo hacia la verdad.
