En una ceremonia cargada de espiritualidad y reflexión, la comunidad católica local se reunió en la Catedral de Quilmes, ubicada en la intersección de las calles Mitre y Rivadavia, para rendir homenaje a la figura y el legado del Papa Francisco.
La misa estuvo presidida por el Padre Daniel Moreno, quien dedicó sentidas palabras a repasar la impronta del Sumo Pontífice y su impacto en la estructura de la Iglesia moderna.

Durante su alocución, el Padre Moreno destacó los pilares del magisterio de Francisco, haciendo especial énfasis en su encíclica Fratelli tutti: Fraternidad Universal: “En uno de sus mensajes alentaba a que todos somos hermanos”, recordó el sacerdote, subrayando la importancia del diálogo en tiempos de división.
Se resaltó cómo, en sus años de apostolado, Francisco logró transformar la Iglesia, buscando una institución “en salida” que rompa las barreras jerárquicas.
“Siempre estuvo con los más vulnerables”, señaló Moreno, rescatando la coherencia del Papa en su defensa de los derechos de quienes están en los márgenes de la sociedad.
