Tras la audiencia de cesura, el Tribunal Oral Nº 3 de Quilmes dictó las penas definitivas para las dos mujeres responsables del homicidio de Margarita Toledo (80). La sentencia pone fin a un proceso judicial marcado por la brutalidad del ataque contra la anciana, quien recibió 18 puñaladas en su domicilio.
Ambas imputadas fueron condenadas bajo la figura de “Homicidio simple”, recibiendo montos de pena diferenciados según el criterio de los magistrados intervinientes. Vale recordar que ambas habían sido condenadas a prisión perpetua, pero Casación revocó las penas en la revisión de las sentencias y ordenó al Oral 3 encuadrar los hechos con la figura mencionada.


El detalle de las condenas
El tribunal dio a conocer los montos de pena tras analizar los agravantes y atenuantes de cada una de las involucradas:
| Condenada | Pena Impuesta | Tribunal / Jueces |
| Mariel Sauvage | 20 años de prisión | Diego Feustel, Rodrigo Bagini y Desiree Del Libano |
| Barbara Cimiotta | 15 años de prisión | Darío Hernández |
Un crimen que conmocionó a la región
El asesinato de Margarita Toledo ocurrió en un contexto de extrema violencia. La víctima, una mujer indefensa de 80 años, fue atacada en su propia casa en Berazategui. La saña del hecho —reflejada en la cantidad de heridas de arma blanca— había llevado a la fiscalía a solicitar en instancias previas la pena máxima de 25 años.
Si bien las defensas habían solicitado el mínimo legal (8 años), los jueces optaron por penas que superan la media de la escala penal del homicidio simple, atendiendo a la vulnerabilidad de la víctima y la gravedad del daño causado.
Los fundamentos del fallo
Aunque ambas compartieron la autoría del hecho, la diferencia en los montos de las penas (5 años entre una y otra) responde a la valoración de las conductas individuales durante el ataque y los antecedentes de cada una de las partícipes.
Con este fallo, el TOC 3 cierra el capítulo penal de un caso que movilizó a los vecinos de Berazategui en reclamo de justicia por la muerte de la abuela Margarita. Las condenadas continuarán bajo custodia en el sistema penitenciario para dar cumplimiento a los años de reclusión establecidos.
